El fútbol europeo asiste a una realidad impensable hace apenas una década. La eliminación de Alemania en los dieciseisavos de final del Mundial 2026 a manos de Paraguay es la confirmación de una crisis estructural que sacude a los cimientos de las grandes potencias históricas del continente.
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Durante el periodo comprendido entre 1954 y 2014, Die Mannschaft Die Mannschaft fue el sinónimo de competitividad mundial: de 16 ediciones, logró alcanzar las semifinales en 12. En las cuatro ocasiones restantes, su suelo competitivo fue siempre los cuartos de final.
Sin embargo, el panorama actual es desolador. Con la derrota en Boston, Alemania suma su tercera Copa del Mundo consecutiva sin lograr avanzar de la fase eliminatoria inicial. Es un declive vertiginoso para un equipo que hace poco más de diez años se alzaba como tetracampeón mundial en Brasil 2014.
Italia y su ausencia prolongada
La crisis alemana encuentra un espejo en Italia. La "Azzurra", que comparte con los germanos el privilegio de haber alzado cuatro títulos mundiales, vive un drama distinto pero igualmente profundo: la ausencia total en los grandes escenarios.
Desde 2014, el fútbol italiano ha sido testigo de su propia involución, quedando fuera de las últimas ediciones mundialistas. La incapacidad de la tetracampeona europea para clasificarse de forma consistente ha dejado un vacío de poder que ha reconfigurado el mapa del fútbol continental.
Nunca imaginamos una decadencia tan marcada para dos de las naciones más laureadas de este deporte. Mientras que Alemania lucha por encontrar el rumbo tras años de resultados estériles en los torneos más importantes, Italia intenta reconstruir un proyecto que, hasta hoy, no ha logrado recuperar su lugar entre la élite mundial.