El estricto protocolo de seguridad de los Estados Unidos ha provocado el primer gran incidente administrativo y diplomático de la Copa del Mundo. El colegiado somalí Omar Abdulkarim Artan, una de las cartas arbitrales designadas de forma conjunta por la FIFA y la Confederación Africana de Fútbol (CAF) para el torneo, vio truncado su sueño mundialista de manera abrupta al ser rechazado por las autoridades migratorias en el aeropuerto de entrada.
Lo que debía ser un trámite rutinario de control de pasaportes para un oficial internacional de la FIFA se transformó en una sala de retención. Los agentes fronterizos determinaron la inadmisibilidad del juez africano, prohibiéndole formalmente el acceso a territorio estadounidense.
Custodiado y devuelto en un vuelo a Turquía
A pesar de contar con las acreditaciones oficiales del máximo organismo del fútbol mundial y las respectivas cartas institucionales del torneo, los funcionarios de aduanas aplicaron de manera estricta las normativas vigentes del país anfitrión. Tras varias horas de incertidumbre en la terminal aérea, Artan fue escoltado por el personal de seguridad y obligado a abordar un avión comercial con destino a Turquía, el punto de conexión de su trayecto original.
Hasta el momento, las agencias federales de los Estados Unidos no han emitido una declaración pública especificando la causa exacta de la revocación del permiso de entrada o si se trató de una irregularidad con su visado de no inmigrante.
Silencio y preocupación en la FIFA y la CAF
La noticia ha caído como un balde de agua fría en el seno del comité organizador de la FIFA y en las oficinas de la CAF. Ambas instituciones habían respaldado la preparación y el criterio técnico de Omar Abdulkarim Artan, quien se perfilaba como uno de los principales representantes del arbitraje africano en la cita global.
"Se están realizando las gestiones pertinentes para entender la naturaleza de la medida aplicada por las autoridades de control fronterizo", deslizaron fuentes cercanas al entorno de la confederación africana.
Este inesperado revés logístico obliga a la Comisión de Árbitros de la FIFA a activar de emergencia sus planes de contingencia para reasignar los partidos en los que el colegiado somalí estaba programado o en su defecto, esperar una solución rápido ante su situación migratoria, sembrando dudas sobre las facilidades y garantías que recibirán el resto de las delegaciones internacionales durante el desarrollo del campeonato.
