El pasado domingo 26 de julio el Salón de la Fama del béisbol estadounidense le dio la bienvenida a tres nuevos miembros: los peloteros Jeff Kent, Andruw Jones y Carlos Beltrán.
Con ellos ahora el Salón de la Fama, ubicado en el pueblo de Cooperstown, en el estado de Nueva York, está integrado por 354 miembros. Entre ellos se encuentran 281 exjugadores de las Grandes Ligas, así como 40 ejecutivos/pioneros, 23 mánagers y 10 umpires. Por posición, hay: 86 lanzadores, 20 receptores, 28 primeras bases, 21 segundas bases, 19 terceras bases, 26 campocortos, 23 jardineros izquierdos, 26 jardineros centrales, 29 jardineros derechos, 3 bateadores designados, 23 managers, 10 árbitros y 40 ejecutivos/pioneros.
Sin embargo, lógicamente, hubo unos pioneros. Aunque el Salón de la Fama se inauguró en 1939 para celebrar los 100 años de la invención del béisbol (por cierto, no fue en 1839 sino un par de años después), tres años antes iniciaron las elecciones para exaltar a los primeros miembros. Fueron cinco, la Clase de 1936, siendo ellos: Ty Cobb –el primer electo–, Babe Ruth, Honus Wagner y los lanzadores Walter Johnson y Christy Mathewson