La era dorada del Gran Premio de Venezuela para la Fórmula 1 y MotoGP

Entre las décadas de 1950 y 1970, el país se convirtió en una de las capitales de la velocidad en latinoamericano

Viernes, 14 de agosto de 2026 a las 05:42 pm
La era dorada del Gran Premio de Venezuela para la Fórmula 1 y MotoGP
Suscríbete a nuestros canales

En la actualidad Venezuela es asociada con deportes de conjunto, sobre todo el beisbol como la principal referencia, pero cuando el deporte del diamante estaba en crecimiento, el país se convirtió en una de las paradas de la naciente Fórmula 1, el Campeonato Mundial de Sports Prototipo, antecesor del hoy Mundial de Resistencia (WEC, por sus siglas en inglés) y las categorías del Mundial de Motociclismo.

En la actualidad Venezuela es asociada comúnmente con deportes de conjunto, siendo el beisbol la referencia fundamental dentro del imaginario colectivo. Sin embargo, en los años en que el deporte del diamante apenas consolidaba, el país se transformó de manera sorpresiva en una de las paradas obligatorias del circuito internacional de velocidad.

Venezuela albergó válidas de la naciente Fórmula 1, del Campeonato Mundial de Sports Prototipo, antecesor directo del actual Mundial de Resistencia (WEC) y de las máximas categorías del Mundial de Motociclismo.

Cómo intenta ingresar Venezuela a la Fórmula 1 

Tras la Segunda Guerra Mundial, el entusiasmo por los motores resurgió con ímpetu global. En la década de 1950, Venezuela atravesaba una transformación urbana y económica sin precedentes. Bajo el régimen militar de Marcos Pérez Jiménez, el Estado promovía la construcción de infraestructuras monumentales y buscaba proyectar una imagen de refinamiento, modernidad y riqueza en el panorama internacional.

Por lo cual las competencias automovilísticas sirvieron como la vitrina perfecta para exhibir la naciente potencia petrolera de Sudamérica.

Para la década de 1950, el reglamento de la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) exigía competir con modelos de Gran Turismo y Sport. Las ediciones del Gran Premio de Venezuela, disputadas en las recién inauguradas avenidas del Paseo Los Próceres y la Autopista Valle-Coche se convirtieron en auténticos Grandes Premios de exhibición.

El primer GP de Venezuela de Fórmula 1 reunió a las escuderías oficiales, sus pilotos estelares y de la categoría Fórmula 2, que eran pilotos con carros no oficiales de las motoristas.

El 6 de noviembre de 1955 marcó el inicio de uno de los eventos deportivos más ambicioso del país, organizado por el Touring Automóvil Club de Venezuela (ente que representa a la FIA en el país).

Es primera edición fue protagonizada por Juan Manuel Fangio, quien era tricampeón mundial de Fórmula 1 en ese momento de la historia, al volante de un Maserati 300S, el mítico argentino ofreció una exhibición memorable a lo largo de 85 vueltas, superando a rivales como Alfonso de Portago y del suizo Emmanuel de Graffenried.

La segunda edición fue el 4 de noviembre de 1956, aunque la prueba capitalina todavía no era oficial en la Fórmula 1, si empezaba a gustar.

En esta ocasión, la escuadra Maserati estuvo liderada por la joven estrella británica Stirling Moss, quien libró un duelo espectacular contra la armada de Ferrari, integrada por Eugenio Castellotti, Luigi Musso, Jean Behra y Maurice Trintignant.

Moss cruzó la meta en la primera posición, segundo Fangio y tercero Jean Berha, quien cautivaron los miles de ciudadanos que rodearon el trazado callejero.

En el Campeonato Mundial de Sport Prototipos 1957

El punto culminante del automovilismo venezolano ocurrió el 3 de noviembre de 1957, con el tercer Gran Premio Internacional de Venezuela, que para ese año fue una prueba oficial, la séptima y última prueba puntuable del Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA.

La jornada además fue histórica, ya que fue la única ocasión en que las máximas leyendas y las fábricas automotrices del planeta compitieron en suelo venezolano por el título mundial de constructores, categoría que rivalizaba en prestigio y tecnología con la Fórmula 1.

Pautada a 101 vueltas (aproximadamente 1.000 kilómetros) en el veloz circuito de Los Próceres, de 9,93 kilómetros de longitud, la carrera definía el campeonato mundial entre dos gigantes italianos: Ferrari y Maserati.

La élite del automovilismo desembarcó en La Guaira: Stirling Moss, Phil Hill, Peter Collins, Mike Hawthorn, Wolfgang von Trips y Jean Behra, entre otros.

Sin embargo, la fiesta deportiva derivó en una cruenta batalla de supervivencia debido al asfalto resbaladizo, los bordillos pronunciados, las altas temperaturas y la falta de barreras de seguridad alrededor del alumbrado público.

La prueba se transformó en una catástrofe mecánica que aniquiló las aspiraciones de Maserati.

El vehículo de Stirling Moss colisionó al inicio; la máquina de Jean Behra sufrió un severo incendio en boxes; y el auto de Masten Gregory se volcó violentamente tras esquivar a un competidor local.

Con cuatro de sus mejores bólidos destruidos en una sola tarde, los directivos de Maserati quedaron al borde de la bancarrota y anunciaron poco después su retiro de las carreras de fábrica.

Scuderia Ferrari aprovechó el caos y desplegó un dominio absoluto. La dupla integrada por Peter Collins y Phil Hill condujo su Ferrari 335 S a la victoria tras más de seis horas y media de carrera ininterrumpida.

Ferrari completó un imponente 1-2-3-4 en la clasificación final, resultado que le otorgó matemáticamente el título de Campeón del Mundo de Constructores de 1957 y cerró una de las páginas más espectaculares del automovilismo venezolano, que se ha ido diluyendo con el tiempo.

Gran Premio de Venezuela del Mundial de Motociclismo

Dos décadas después, la pasión por la velocidad renació en el país sobre dos ruedas. Gracias a la irrupción de Johnny Cecotto, quien en 1975 se coronó campeón del mundo de 350cc con tan solo 19 años, y al posterior surgimiento de Carlos Lavado, Venezuela se posicionó como una potencia motociclista global.

Esta época de esplendor permitió albergar una cita oficial del Campeonato Mundial de Motociclismo de la FIM durante tres temporadas consecutivas: 1977, 1978 y 1979.

El trazado seleccionado fue el Autódromo Internacional de San Carlos, en el estado Cojedes. Con una longitud de 4,135 kilómetros, caracterizado por curvas técnicas y largas rectas, el circuito tuvo el honor de abrir los calendarios mundiales de la FIM en el mes de marzo.

La llegada del certamen transformó el centro del país, atrayendo a miles de fanáticos que acampaban a orillas de la pista para presenciar las batallas de 125cc, 250cc, 350cc y la categoría reina de 500cc.

En los 500cc, el británico Barry Sheene ejerció un dominio aplastante. Al mando de su Suzuki oficial, Sheene demostró una adaptación impecable al sofocante clima de San Carlos y se adjudicó la victoria en las tres ediciones disputadas en suelo venezolano, superando a leyendas como Kenny Roberts y Takazumi Katayama.

En la edición inaugural de 1977, Johnny Cecotto ofreció una demostración magistral sobre su Yamaha de 350cc, dominó la prueba de principio a fin ante más de sesenta mil espectadores.

Dos años más tarde, en 1979, Carlos Lavado conquistó un emotivo triunfo en la misma cilindrada tras derrotar a campeones de la talla de Walter Villa y Ángel Nieto.

Al final, las calles de Caracas y el circuito de San Carlos inmortalizaron así una era dorada donde los mejores pilotos del planeta compartieron en el asfalto con los héroes venezolanos de la época.

Las más leídas


Últimas noticias


BEISBOL


FARÁNDULA


HIPISMO


TEMAS DE HOY:
VE
Escoge tu edición de meridiano.net favorita
VE (Venezuela)
US (USA)
Meridiano Premium

¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?