POR: LUIS ALVARADO DE SOUSA
Desde el mismo teclado con el que se escriben estas letras y desde cualquier dispositivo en el que me estás leyendo, hay algo que comparten en común. Su origen. El gigante asiático es actualmente, la mayor potencia en fabricación y entre las tres economías más fuertes del planeta. En medio de un conflicto arancelario contra los Estados Unidos, surgió un nuevo impasse entre Occidente y China. Pero el protagonista está muy lejos de ser un jefe de Estado, al menos uno en la realidad.
Kylian Mbappé, el delantero del Real Madrid y la selección de Francia, ha desatado una crisis en la Liga Española de tal magnitud, que no se ha visto siquiera en los últimos choques entre las grandes potencias del mundo. Todo atado a un nombre, con el que, para bien o para mal, no se puede entender a la China Moderna. Mao Zedong, el fundador de la República Popular China.
El delantero francés a lo largo de su paso por el París Saint Germain y su posterior llegada al Real Madrid, forjó una fama de carácter complicado, que llevó a que en muchas ocasiones, sus reacciones dentro del vestuario y las decisiones deportivas, lo llevaran a tomar un fuerte control dentro del equipo, hasta un grado "dictatorial". Desde el año 2023, comenzó una ola de memes en redes sociales, comparando al jugador con dictadores como Mobutu Sese Seko y Mao Zedong.
La broma original, publicada hace tres años por la cuenta @frenchaicovers, desembocó en una crisis diplomática
Toda esta situación, ha llevado a un debate salvaje en redes sociales, sobre el rol de Mao Zedong en la historia de China, en el que el gobierno de Xi Jinping ha llevado a cabo varias acciones en pro de defender el legado de la figura, aunque sin duda, su rol como cabeza del Estado asiático, no está exento de polémicas. Desde su liderazgo en la Revolución China, la derrota del Kuomintang, el Gran Salto Adelante y su muerte en 1976, ha formado lo que conocemos hoy del Gigante Asiático.