El jinete de los guantes negros, Johan Aranguren, afronta este domingo un reto de enorme trascendencia en su trayectoria profesional dentro del óvalo de Coche. A pesar de una brillante carrera sobre los lomos de purasangres de primer nivel, existe un evento selectivo de máxima jerarquía que aún se le resiste en el historial de triunfos: el Clásico Internacional Simón Bolívar en Grado I.
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El fusta ha tomado parte en la prueba reina en más de cinco oportunidades, cita donde logró figuraciones de valor en el marcador, pero sin la posibilidad de cruzar la meta en ganancia para ingresar al codiciado recinto de los vencedores.
Gun Bolt: Una Carta Invicta para el Magno Evento
Para la octogésima edición del Clásico Internacional Simón Bolívar, competencia que repartirá una bolsa global de 500.000 dólares en premios, Aray cuenta con una oportunidad de primer orden sobre los lomos del importado Gun Bolt (4). El presentado por el entrenador Gabriel Márquez mantiene un registro impecable de dos victorias en igual número de presentaciones desde su desembarco en el Hipódromo Internacional La Rinconada.
En entrevista concedida en la jornada de traqueos matutinos, el destacado profesional de la fusta compartió sus sensaciones y la ilusión que le genera este compromiso de gala.
“Buenos días a toda la fanaticada hípica, es un verdadero placer dirigirme a toda la afición. Efectivamente, conduciré al ejemplar Gun Bolt en dicho clásico. Expreso mi profundo agradecimiento al entrenador Gabriel Márquez y a su propietario Kelvin Álvarez por la confianza. Desde mi regreso a la pista mantengo esa espina clavada de conquistar el Simón Bolívar; de lograr la victoria este domingo, se materializará un auténtico sueño en mi carrera profesional”.
La yunta conformada por Aranguren, Márquez y el alazán norteamericano surge como una de las fórmulas de gran opción para disputar el puesto de honor en el evento central de la reunión número 43.