La undécima competencia de este domingo en el reconocido óvalo de Hwthorne, en Illinois tuvo un matiz de nostalgia y trascendencia histórica. En un Claiming de $13.000 sobre un trayecto de 1.500 metros en la pista de grama, la victoria correspondió a la yegua Roaring Vixen, ejemplar bajo el cuidado del entrenador Mark Cristel. La corredora contó con la impecable conducción del destacado jockey venezolano Frank Reyes, quien detuvo los cronómetros con un tiempo oficial de 1:31.52. El triunfo generó dividendos de $8.20 a ganador, $3.00 al place y $3.00 al show.
NOTAS RELACIONADAS
Estados Unidos: Un criollo firma un triplete en una tarde que marca el fin de una era en el hipismo norteamericano
Este triunfo no solo representó el broche de oro para la programación dominical, sino que significó el tercer éxito de la tarde para el fusta venezolano, quien completó un brillante triplete de victorias en la jornada. Sin embargo, el impacto real de esta competencia radica en el entorno legal que rodea a este escenario hípico de Chicago, ya que esta prueba se perfila como la última carrera de caballos que se dispute en el recinto hípico durante este 2026.
Informaciones de las últimas horas confirman que este tradicional óvalo estadounidense atraviesa una severa crisis de quiebra tras su reciente venta. En una audiencia clave celebrada en los tribunales de Chicago, las autoridades judiciales y los representantes de los gremios hípicos descartaron la posibilidad de obtener nuevos fondos para reactivar el espectáculo. De esta manera, el fusta criollo inscribió su nombre en los libros de historia, al guiar al último ganador en la pista de este mítico hipódromo antes de su inminente cese de operaciones.