Redacción Meridiano
El director de la Gaceta Hípica ha dedicado gran parte de su vida al mundo hípico. La mayor parte de su familia también está relacionada con la actividad, por lo cual el apellido Armao es sinónimo de hipismo en Venezuela.
En un contacto telefónico José Armao contó parte de su experiencia al frente de la revista más leída del país. Habló sobre su trayectoria y muchas anécdotas de las cuales recuerda con mucha emoción.
“Yo leo la Gaceta Hípica desde niño”, expresó efusivamente Armao, “Metía la Gaceta dentro de los libros para que mi mamá creyera que leía para las clases, pero en realidad veía la revista”, recordó de forma jocosa.
“Mi padre trabajó en Gaceta Hípica desde 1960 hasta su retiro, desde niño siempre estaba en el palco de prensa, es por ello que muchos me llaman aún “Joseito”, explicó.
“Yo comencé en el Bloque de Armas en 1984, antes la base de dato se llevaba con unas tarjetas, que se llenaban y yo era quien sacaba esas tarjetas para el director, que en ese momento era Sábato D’ Angelo, recuerdo que ese trabajo también lo hacía para La Fusta, que era dirigida por mi tío Cesar Armao”, contó.
“Después la Gaceta pasó a las manos de mi tío Cesar y comencé como coordinador de la Gaceta Hípica”. Te puedo decir que he sido director de todas las revistas hípicas del Bloque de Armas en algún momento”, recordó.
“Cuando tenía 24 años fui director de la revista Computadora Hípica, después dirigí Estudio Hípico. Mi tío Cesar se retiró, pasé de coordinador a director de la revista Gaceta Hípica, una responsabilidad que me dio don Armando De Armas.”, explicó.
Lo que te puedo decir es que la experiencia ha sido extraordinaria, en esta profesión todos los días se aprende algo nuevo. No solo en el periodismo, hablo también de las carreras, que es un deporte que genera un aprendizaje constante, en todos estos años de experiencia te puedo decir que de caballos solo saben las yeguas”, dijo entre risas.
“Tuve la oportunidad y la fortuna de conocer varios aspectos de la hípica. Conozco la parte teórica y también la práctica, en mi estadía en Estados Unidos aprendí todo lo que ocurre detrás de las carreras de caballo, es decir, lo que ocurre antes y después de la carrera y de que te tiras la foto en el circulo de ganadores”, relató.
Eventos. Ser director de la revista gaceta hípica y un profesional reconocido dentro del mundo hípico han hecho que José Armao cubra eventos inolvidables. Pegasus World Cup, Florida Derbies, los pasos de la triple corona norteamericanas, pero la que más recuerda es la Breeders Cup del año 2014, allí tuvo el privilegio de entrevistar al entrenador Bob Baffert.
Ejemplares que más lo han marcado. “Cuando era niño, tenía apenas cinco años había un ejemplar que me llamaba mucho la atención por el nombre, Papi se llamaba, al estar con mi padre en el hipódromo, me gustaba mucho ese caballo”, comentó.
“Mis yeguas favoritas cuando comenzó mi gusto por las carreras fueron Gelinotte y Blondy. Yo lloré cuando Gelinotte perdió el tercer paso de la triple corona de machos porque quería que la yegua ganara las dos triples coronas”, dijo.