Este domingo se llevó a cabo la versión 41 del Clásico Rubén Orillac Alfaro y Rubén Orillac Pérez (Grado 2) cumplió con las altas expectativas en la arena del Hipódromo Presidente Remón. Ante un exigente lote de 16 velocistas nativos de tres años, el cotizado Daddy King sacó a relucir su jerarquía para llevarse los máximos honores sobre el trayecto de los 1.200 metros.
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Una aceleración letal hacia la consagración
Guiado con maestría por el experimentado jinete Jesús Barría y bajo la rigurosa preparación de Roberto Arango, el defensor del Stud Buena Fe se mantuvo expectante, acechando el vertiginoso tren de carrera impuesto por los punteros.
Al girar la última curva, Barría llamó a correr en firme a su conducido, quien desplegó una feroz atropellada por el centro de la pista para doblegar la resistencia de Mente Brillante y detener el cronómetro en un destacado 1:13.2.
Con esta sólida victoria, Daddy King no solo rinde tributo a dos leyendas del Salón de la Fama de la hípica panameña, sino que se consolida como la carta principal de Panamá para disputar la Copa Velocidad del Caribe.
Junto a él van para la Copa Velocidad del Caribe: Daddy King (Stud Buena Fe), Mente Brillante (Stud la Riendas), Yellowstone (Los Tres Potrillos) y Leader Of The Band (Shivam Maharaj Racing TPY).