Carlos Celis/Cabudare
Venezuela cosechó una nueva clasificación a una Copa del Mundo sub-17. El hito fue una recompensa al trabajo sostenido por más de cuatro años, ya que gran parte del plantel había participado en el ciclo anterior de la misma categoría. Pero la hazaña no es solo de 22 jugadoras y un seleccionador. La delegación tiene varios héroes anónimos, quienes han tenido una labor fundamental dentro del cuerpo técnico.
Estabilidad física
Una de las virtudes que ha tenido la Vinotinto durante el Sudamericano es que se ha mantenido firme durante los 90 minutos de cada cotejo. Físicamente, han sido superiores a sus rivales. Pero eso no llegó solo por bondades del biotipo, sino que hubo muchas sesiones de trabajo con el preparador físico Froilán Bonilla, quien logró que las atletas alcanzaran un rendimiento óptimo. También jugó un papel determinante Aquiles Iturbe, quien conduce las recuperaciones de las futbolistas con cámaras hiperbáricas.
Otro punto vital para el éxito del cuadro anfitrión fue la recuperación oportuna de algunas de las atletas, entre ellas, María Gabriela García, Jeismar Cabeza y Yerliane Moreno, quienes estuvieron en “veremos” hasta el último momento, por fuertes lesiones, que fueron tratadas por el médico José Gregorio Ramírez y la fisioterapeuta Marilyn Tirado. Contar con ellas ha sido elemental para el staff técnico, ya que todas han marcado diferencia.
Decisiones técnicas
El timonel del cuadro local es Kenneth Zseremeta, quien sigue sumando hitos históricos a su palmarés; pero el panameño ha tenido una importante asistencia de personas con amplia trayectoria en el balompié femenino rentado, como Gerardo Contreras, Norma Castillo y José Catoya. El análisis de videos y los ejercicios en cancha han sido algunas de las herramientas que a diario ofrecen para complementar al grupo.
Potenciar al deportista es también tarea de los encargados del grupo, y Omar Colmenares, una leyenda del fútbol venezolano, lo ha alcanzado como preparador de porteros de la sub-17. Que Nayluisa Cáceres sea la arquera menos batida del certamen (tres goles en contra) es más causal que casual.
Motivación y coordinación
La destreza o el talento que pueda tener un equipo no siempre es suficiente argumento para perseguir metas ambiciosas. El estado de ánimo y la orientación en diversos temas personales también pueden verse reflejados dentro del rectángulo de juego. La selección ha contado con el trabajo del psicólogo Reinaldo Contreras, quien ha lidiado con las contrariedades íntimas del colectivo que muy pocos conocen.
Un elenco sin coordinación es uno menos propenso a ganar. El control de logística tiende a ser olvidado, pero es necesario. En Venezuela, los encargados de mantener el cronograma y establecer un orden con diferentes detalles son Sobeya Sira y Freddy Porras; mientras Williams Pino es quien organiza todo lo referente a la utilería del combinado nacional.
El trabajo continuo y el cumplimiento de los lineamientos establecidos dan resultados. Hoy Venezuela lo vive. Y aunque las miradas tienden a ir hacia las mismas personas, siempre hay un importante número de personalidades valiosas que se mantienen silentes y con la satisfacción del deber cumplido.