A sus 41 años, la competitividad de Cristiano Ronaldo sigue intacta, tanto en sus registros goleadores como en su carácter frente a la adversidad. Tras el pitido final del encuentro que enfrentó al Al Nassr contra el Al Ahli (con victoria 2-0 para los locales), el Alawwal Park fue testigo de un nuevo capítulo de la incombustible personalidad del luso.
Mientras se disponía a atender a la prensa tras haber anotado el gol número 970 de su carrera, Ronaldo fue increpado por aficionados del Al Ahli. Los hinchas rivales le recordaron los dos títulos consecutivos de la Champions League asiática obtenidos por su equipo (los "royals"), el último de ellos conseguido apenas el pasado sábado.
El gesto del orgullo
Lejos de ignorar los gritos, Cristiano respondió con una sonrisa desafiante y un gesto que recordó inevitablemente a la "manita" de Gerard Piqué. Extendiendo los cinco dedos de su mano, el delantero exclamó: "¡Yo tengo cinco Champions League!", aludiendo a los cinco trofeos de la máxima competición europea que descansan en sus vitrinas (uno con el Manchester United y cuatro con el Real Madrid).
Este cruce de palabras se produce en un momento de máxima tensión competitiva, con el Al Nassr acechando el liderato de la liga saudí, que actualmente ostenta el Al Hilal de Karim Benzema.
El sueño del primer título liguero
Más allá de la anécdota, el triunfo del Al Nassr es vital. A falta de solo cinco jornadas para el cierre del campeonato, el equipo de Ronaldo se mantiene en la lucha por el título, situándose a ocho puntos del liderato (aunque con un partido más que sus rivales directos).
Para Cristiano, ganar esta liga no solo sería su primer gran trofeo en suelo saudí desde su llegada en 2023, sino la validación de que su ambición no entiende de fronteras ni de edades. Por ahora, el portugués sigue demostrando que, aunque juegue en Riad, su pecho sigue hinchado por los éxitos que conquistó en el viejo continente.
