El mercado de fichajes se prepara para uno de los movimientos más sacudidores de los últimos tiempos. Rodri Hernández, pilar fundamental en la estructura del Manchester City, se ha convertido en el objeto de deseo absoluto de los dos gigantes del fútbol español: el Real Madrid y el FC Barcelona.
Ambas entidades están listas para presentar ofertas económicas de un calibre similar ante las oficinas del club británico, igualando las exigencias financieras del City. Con el aspecto económico prácticamente nivelado entre los ofertantes, el peso de la balanza recae de manera exclusiva en la voluntad del jugador.
Semanas de negociación y un giro de última hora
El Real Madrid lleva semanas encabezando las conversaciones con el entorno de Rodri, situando su incorporación como una prioridad estratégica para reforzar la medular blanca. Sin embargo, a pesar de llevar la delantera en los contactos, el acuerdo definitivo aún no se ha cerrado.
Esta falta de firma ha permitido la irrupción con fuerza del FC Barcelona. La directiva blaugrana ha irrumpido en la escena aprovechando el margen de maniobra disponible, posicionándose formalmente en la carrera para arrebatarle el fichaje a su eterno rival.
La pelota está ahora en el tejado de Rodri, quien deberá decidir si retorna a la capital de España para vestir de blanco o si asume el mando del proyecto deportivo en la Ciudad Condal.