El Arsenal F.C. no ha querido esperar para hacer historia. En un inicio de partido eléctrico y de alta tensión en el Puskás Aréna, el delantero alemán Kai Havertz ha marcado el primer gol de la gran final de la UEFA Champions League al minuto 5, poniendo en ventaja a los Gunners por 1-0 sobre el Paris Saint-Germain.
La jugada nació de la intensidad que Mikel Arteta inyectó en su once inicial desde el pitazo del árbitro. Tras una recuperación rápida en la zona medular comandada por Declan Rice, el capitán Martin Ødegaard tomó los hilos del ataque y filtró un balón preciso al área. Con la frialdad y el instinto de las grandes citas que le caracterizan, Havertz definió cruzado para batir al guardameta del PSG, desatando el delirio de la marea roja y blanca presente en Hungría.
El impacto de un gol tempranero
El tanto del atacante alemán sacude por completo los planes de Luis Enrique y el conjunto parisino, obligándolos a adelantar líneas mucho antes de lo previsto. Para el Arsenal, esta anotación relámpago representa el escenario ideal para dosificar el tremendo desgaste físico con el que sus pilares llegaron a este encuentro.
Mikel Arteta, visiblemente eufórico en la zona técnica, pide calma a los suyos. Con la ventaja en el marcador y la solidez defensiva que los ha caracterizado a lo largo del torneo invicto, el bloque liderado por Saliba y Gabriel buscará contener la respuesta inmediata de un PSG que ahora está obligado a remar contracorriente. ¡Hay final en Budapest y el Arsenal golpea primero!