Manuel Todea
David McIntosh cumple 42 años este martes 17 de febrero. Una edad que para el fútbol parece prohibitiva; sin embargo, al defensa de Metropolitanos parece no importarle esa regla no escrita que existe en el balompié mundial. Semana a semana sale como titular del equipo violeta y muestra la misma entrega que ponía desde que debutó en 1992.
-¿Recuerda su primer partido?
-En 1992 debuté con Minervén frente a la ULA Mérida. Entré de cambio y mi segundo partido como titular fue la siguiente semana frente a Táchira en Pueblo Nuevo. Al principio estaba nervioso, pero me fui afianzando con los minutos y después se olvidó todo lo que pasaba alrededor.
-¿Cuál es el secreto para seguir jugando en el primer nivel a esa edad?
-Todo se basa en el amor que tú tengas por esta carrera. También le debo mucho a mi padre. Él fue un gran trabajador y muy responsable, estuvo durante 27 años en una empresa y uno fue copiando ese ejemplo. Por supuesto que para estar tanto tiempo en una profesión hace falta una familia muy sólida, y en mi casa, tanto mi esposa como mi hijo, están concentrados en el fútbol.
-¿Qué sacrificio tuvo que realizar para lograr este objetivo?
-Es bastante difícil cuando se es joven. Porque uno se está concentrando para un partido y observa a sus amigos de infancia asistir a fiestas. Yo aconsejo a los muchachos que trabajen duro, en el futuro ya habrá tiempo para disfrutar.
-¿Qué rememora de su paso por la selección de Venezuela?
-Comencé en la categoría sub-23 que jugó el Preolímpico de Mar del Plata y que llegó en el cuarto puesto. Mi paso por la selección de mayores ocurrió en el momento que comenzó a hacerse respetar, y tuve el privilegio de disfrutarlo en sus inicios.
-¿Qué diferencia hay entre el fútbol venezolano actual y el sus inicios?
-La forma de trabajar ha evolucionado muchísimo. El arribo de preparadores físicos argentinos ha sido determinante. Uno de los que llegó primero fue Pablo Fernández, luego Rodolfo Paladini. Le dieron un aporte fundamental a nuestro fútbol, inclusive ayudando a la formación de entrenadores en Venezuela. Gracias a ellos los futbolistas trabajan con otra dinámica , acorde al fútbol moderno.
-¿Qué técnicos le han marcado en tu carrera?
-Son muchos, y siempre saco las cosas más positivas de todos. Recuerdo a Nerio Hernández que me hizo debutar. Víctor Pignanelli me daba buenos consejos y Rodrigo Cosme, que en Trujillanos ayudó a renacer mi carrera, porque hice mi mejor temporada en el fútbol al lograr 10 goles.
-¿Qué posición le gusta más?
-A mí me gusta ser lateral, porque siempre quiero ir al ataque por la banda. Pero en esta etapa estoy jugando como central, y de verdad la parte física es más fácil y más relajada, porque no tengo que hacer esos largos desplazamientos como los hacía por la banda.
-¿Cómo observa la actuación de su hijo Ronald en el fútbol?
-Él es delantero de la categoría sub-18 de Atlético Venezuela. Tiene mucho talento, pero siempre le aconsejo que hay que tener perseverancia para cumplir los objetivos trazados. Me encantaría retirarme en un partido en la cancha con mi hijo, ya sea en mi equipo o como rival.
-¿Recuerda algún partido especial en su carrera?
-Recuerdo el título que logramos con el Lara frente a Mineros en Puerto Ordaz. Fue un partido bastante sufrido, porque yo venía de una lesión del codo izquierdo y (Eduardo) Saragó me metió y logramos el objetivo.
-¿Qué hará cuando se retire?
-Deseo entrenar a las categorías menores. Creo que ahí está la deficiencia de nuestros futbolistas. A los chamos hay que formarlos desde que tienen seis años. Soy fiel creyente de que los jugadores que se retiran deberían trabajar con el fútbol menor y así aportarle toda su experiencia.
Para David, su familia es vital en su carrera.
Padre: Eral Ronald McIntosh.
Madre: Luisa de McIntosh.
Esposa: Ramelis Salas.
Hijos: Ronald McIntosh y Dara Liz McIntosh.