Lo que debía ser una jornada de fútbol y competencia en la Liga Nacional de Honduras se transformó en una escena de profunda angustia. El futbolista brasileño Romario Da Silva, integrante de las filas del FC Motagua, protagonizó el momento más amargo de la fecha tras sufrir una fractura expuesta en su tobillo izquierdo que ha dejado consternados a compañeros, rivales y aficionados.
El incidente ocurrió durante el transcurso del partido frente al Olancho FC. En una acción dividida, mientras Da Silva disputaba un balón con la intensidad característica del juego, su tobillo izquierdo no resistió el impacto o el mal apoyo, provocando una fractura con exposición ósea visible de forma inmediata.
El árbitro del encuentro se vio obligado a detener las acciones de forma súbita ante los gritos de dolor del brasileño y las señales de auxilio de los jugadores cercanos, quienes, al notar la magnitud de la lesión, se llevaron las manos a la cabeza en señal de incredulidad.
Intervención de urgencia
El cuerpo médico del Motagua, apoyado por la asistencia presente en el estadio, ingresó rápidamente al terreno de juego para estabilizar al futbolista. Tras varios minutos de tensión, Da Silva fue retirado en camilla y trasladado de urgencia a un centro hospitalario para ser intervenido quirúrgicamente.
La baja de Romario Da Silva representa un duro revés para las aspiraciones del conjunto "Azul Profundo". El brasileño se había consolidado como una pieza importante en el esquema del equipo gracias a su visión de juego y dinamismo.
A falta de un parte médico oficial que detalle los tiempos exactos de recuperación, se estima que el jugador se enfrentará a un proceso de rehabilitación de varios meses, perdiéndose lo que resta del actual torneo.
