El primer Clásico de la temporada 2026-27 cumplió con todas las expectativas y ofreció un auténtico partidazo de altos vuelos. El Real Madrid se impuso por 1-2 ante el Barcelona, reenganchándose de lleno en la pelea por el campeonato doméstico gracias a una estelar actuación de Kylian Mbappé.
Desde el silbato inicial, las propuestas tácticas sobre el césped quedaron plenamente definidas. El conjunto azulgrana asumió el control del esférico apostando por la posesión larga y la circulación paciente, mientras que la escuadra merengue priorizó el orden defensivo para golpear mediante transiciones rápidas.
A pesar del intercambio de ocasiones, el marcador se resistía a romperse hasta que un error defensivo fue aprovechado por Mbappé, quien no perdonó para colocar el 0-1 favorable a la visita.
Segundo tiempo lleno de goles
En el complemento, el guion del partido ganó intensidad. Raphinha consiguió nivelar las acciones (1-1) con un certero remate que desató la euforia en las gradas. Animado por el empate, el Barcelona comenzó a acorralar al Real Madrid en su propio campo, generando zozobra en el área blanca.
Sin embargo, la jerarquía individual y el talento diferencial salieron al rescate del conjunto merengue. Una genialidad del turco Arda Güler habilitó un espacio perfecto para la carrera explosiva de Eduardo Camavinga, quien cedió el balón a placer para que Mbappé apareciera al minuto 87' empujando la esférica al fondo de la red y sentenciando el definitivo 1-2.
Con este valioso triunfo a domicilio, el Madrid recarga sus aspiraciones ligueras alcanzando las 24 unidades, situándose a tiro de piedra del Atlético de Madrid (25 puntos) y del propio Barcelona, que a pesar del traspié se mantiene en lo más alto de la clasificación con 27 puntos. La lucha por LaLiga está más abierta que nunca.
