El racismo ha vuelto a sacudir las estructuras del fútbol de élite, escalando esta vez a los niveles más altos de la política internacional. El Real Madrid ha emitido un contundente comunicado oficial para expresar su "más rotundo rechazo" a las declaraciones de tinte marcadamente racista y xenófobo vertidas por la senadora paraguaya Celeste Amarilla en contra de su estrella, el delantero francés Kylian Mbappé.
La ofensiva institucional del club merengue se produce en medio de una ola mundial de repulsa provocada por los comentarios de la parlamentaria en la red social X, publicados tras el partido de la Copa del Mundo en el que Francia se midió a Paraguay. En dicho mensaje, Amarilla tildó al capitán francés de "camaronês colonizado", afirmando textualmente que "en vez de leche materna chupaba cocos y lo más instruido que escuchó eran chimpancés".
Unánime condena institucional
Ante el calibre de las agresiones, la entidad blanca no ha dudado en arropar de inmediato a su futbolista, catalogando los comportamientos como incompatibles con los valores democráticos.
"Nuestro club condena firmemente este tipo de declaraciones, que son impropias de una representante política, y muestra su pleno apoyo a nuestro jugador Kylian Mbappé, que es referente para millones de personas", reza el comunicado oficial del Real Madrid, subrayando que estos discursos de odio no tienen cabida en la sociedad.
La respuesta del Madrid no ha sido la única. El propio Mbappé reaccionó con firmeza calificando a la senadora de "mujer despreciable e indigna de su cargo", lamentando que su intolerancia empañara el histórico papel de los futbolistas paraguayos en la cita mundialista. Paralelamente, la Federación Francesa de Fútbol (FFF) tildó las palabras de "abjectas" y anunció que llevará el caso ante la justicia, recibiendo el respaldo absoluto del presidente de Francia, Emmanuel Macron.
De la justificación a la crisis diplomática
El escándalo ha derivado en un polémico cruce de declaraciones en el propio Congreso de Paraguay. Lejos de apaciguar las aguas, Celeste Amarilla concedió una conferencia de prensa en la que, si bien admitió haber borrado el mensaje original calificándolo como un "desatino", arremetió de nuevo contra Mbappé. La senadora amenazó con querellar al futbolista por supuesta "violencia política de género" y lanzó una controvertida advertencia: "No te metas con los paraguayos, Mbappé. Acá ya metimos preso a Ronaldinho".
El choque dialéctico ha obligado a intervenir al presidente de Paraguay, Santiago Peña, quien transmitió de manera oficial a las autoridades francesas su condena personal ante las declaraciones de la legisladora. Con el Real Madrid liderando la defensa legal e institucional de su jugador, el caso promete dejar profundas secuelas políticas, reafirmando la política de tolerancia cero del club español contra la discriminación en los estadios y fuera de ellos.