La Premier League se encuentra en vilo ante el inminente desenlace del caso disciplinario más trascendental en la historia del fútbol moderno.
NOTAS RELACIONADAS
Aunque la comisión independiente encargada del proceso aún no ha emitido un veredicto definitivo ni oficializado sentencia alguna, diversos reportes del entorno mediático en Inglaterra señalan que el Manchester City enfrenta la posibilidad de una deducción masiva de puntos que consumaría su descenso al EFL Championship.
De confirmarse la culpabilidad de la entidad del Etihad Stadium en los cargos más graves, relacionados con suministro de información financiera inexacta, encubrimiento de pagos y falta de cooperación, los entes reguladores aplicarían un castigo con carácter puramente ejemplarizante.
A diferencia de las deducciones puntuales aplicadas a otros clubes de la categoría en temporadas recientes, la magnitud de la sanción que se baraja en los pasillos de la liga inglesa superaría cualquier antecedente en el deporte de élite.
Amenaza de un confinamiento en el ascenso
Las especulaciones en suelo británico van más allá del descenso inmediato. Diversas fuentes señalan que la cantidad de puntos restados sería de tal calibre que no solo garantizaría la pérdida de categoría en el curso actual, sino que dejaría al equipo con un lastre negativo de puntuación en la división de plata.
Esto imposibilitaría un retorno rápido a la máxima categoría, condenando al club a permanecer al menos dos temporadas consecutivas en el fútbol de ascenso.
Mientras la directiva del Manchester City mantiene su postura de inocencia respaldada por un cuerpo legal de primer nivel, el balompié mundial aguarda la resolución de un fallo que promete redefinir el mapa del fútbol europeo.