En el fútbol moderno, donde los palcos suelen ser epicentros de frialdad, trajes caros y distancias marcadas, Joan Laporta ha vuelto a demostrar por qué es un dirigente diferente. En los instantes previos al pitido inicial del encuentro frente al Levante UD, el mandatario azulgrana protagonizó una de las anécdotas más comentadas de la jornada.
"Esto lo hacía yo en la mili"
La escena, captada por los presentes, sorprendió a propios y extraños. Al percatarse de que una empleada del club realizaba labores de limpieza en su zona asignada, Laporta no dudó en dejar a un lado su rol institucional. Sin rastro de duda, el presidente tomó los utensilios y ayudó activamente a poner a punto el sector, ante la mirada atónita de los testigos.
Lejos de la rigidez habitual, Laporta acompañó el gesto con una dosis de su característico humor. Entre risas, soltó una frase que ya es tendencia en redes sociales:
“Esto lo hacía yo en la mili”, exclamó el presidente, recordando con nostalgia y buen humor sus tiempos de servicio militar.
Un líder cercano
Este gesto no solo ha sido recibido con aplausos por la afición barcelonista, sino que refuerza la narrativa de un presidente que busca la proximidad con el trabajador del club. En un momento donde la imagen pública lo es todo, Laporta ha logrado transformar un pequeño incidente doméstico en una poderosa herramienta de branding personal: la del líder que, si hace falta, también sabe empuñar la escoba.
La imagen de la jornada no estuvo en el césped, sino en un palco donde, por unos minutos, el protocolo se rindió ante la espontaneidad.
