En el mundo del fútbol de élite, el ego y la competencia no descansan, ni siquiera tras el retiro o en ligas lejanas. La última prueba de ello es la curiosa anécdota revelada por Gary Lineker en el podcast The Rest Is Football, donde confirmó que Cristiano Ronaldo ya no forma parte de sus seguidores en redes sociales. ¿El motivo? Una opinión que el luso no estuvo dispuesto a dejar pasar.
"Fui honesto y Messi es mejor"
Lineker, quien siempre ha sido un admirador confeso del talento de Lionel Messi, explicó que el distanciamiento digital se produjo tras sus constantes declaraciones posicionando al argentino en la cima del Olimpo futbolístico.
"No le caigo muy bien a Cristiano. No fue por nada que haya hecho contra él, salvo por ser honesto y decir que creo que Messi es mejor futbolista. Y entonces, dejó de seguirme", confesó Lineker entre las risas de sus compañeros de programa, Alan Shearer y Micah Richards.
El exgoleador de México '86 incluso recordó que en su particular "Monte Rushmore" del fútbol (donde incluye a Pelé, Diego Maradona, Lionel Messi y Ronaldo Nazário), el nombre de Cristiano Ronaldo quedó fuera, un detalle que el actual delantero del Al-Nassr parece haber tomado de forma personal.
Un mensaje conciliador
A pesar del desplante en Instagram, Lineker no perdió la oportunidad de enviarle un mensaje al portugués, mezclando el respeto profesional con su característico sentido del humor:
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La pipa de la paz: "Siempre me ha caído bien. Nos hemos visto muchas veces. Sé que no está contento conmigo, pero no pasa nada".
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El llamado a la reconciliación: "Cristiano, por favor, llámame, volvemos a ser amigos".
Este episodio es solo una muestra más de cómo la rivalidad Messi-Ronaldo sigue viva en la psique de sus protagonistas y del entorno mediático. Mientras Messi continúa su etapa en la MLS con el Inter Miami (sumando 5 goles en 6 partidos esta temporada) y Ronaldo sigue rompiendo redes en Arabia Saudita, sus seguidores (y detractores) mantienen la llama encendida de una discusión que, para Lineker, ya tiene un ganador indiscutible, aunque le cueste un seguidor de lujo.