El balón utilizado en uno de los partidos más trascendentales y recordados en la historia del fútbol mundial alcanzó una cifra astronómica al ser vendido en subasta por más de tres millones de dólares. Se trata de la esférica con la que Diego Armando Maradona inmortalizó su legado en los cuartos de final del Mundial de México 1986 frente a la selección de Inglaterra.
Aquel choque, disputado en el Estadio Azteca de la Ciudad de México, quedó grabado en la memoria colectiva por las dos genialidades diametralmente opuestas del astro argentino. En cuestión de minutos, Maradona firmó la astuta y polémica "Mano de Dios" para abrir el marcador y, posteriormente, concretó una apoteósica jugada individual desde su propio campo para sellar el célebre "Gol del Siglo".
El triunfo por 2-1 sobre el combinado inglés catapultó a la selección de Argentina a las semifinales de un torneo donde terminaría coronándose campeona del mundo por segunda vez en su historia. La reliquia, que permaneció durante décadas en posesión del árbitro tunecino del encuentro, Ali Bin Nasser, se consolida ahora como una de las piezas coleccionables más valiosas y codiciadas de la historia del deporte global.