En lo que representa la primera gran fractura interna dentro de la cúpula directiva de la FIFA, Carlos Cordeiro ha presentado este viernes su dimisión con carácter inmediato como asesor sénior del presidente Gianni Infantino. La renuncia se produce en protesta por la controvertida propuesta de incorporar capital privado al activo más valioso del fútbol global.
Cordeiro, exbanquero de Goldman Sachs y expresidente de la Federación de Fútbol de Estados Unidos, se desempeñaba como una figura clave en los enlaces institucionales, representando al ente rector en el grupo de trabajo de la Casa Blanca para la organización de la Copa del Mundo.
"Un mal negocio para el fútbol"
El exasesor fue tajante al explicar los motivos de su salida mediante una declaración pública:
"No puedo quedarme de brazos cruzados mientras la FIFA contempla vender una participación en la Copa del Mundo. Permítanme ser claro: no tuve ninguna participación en esta propuesta y me opongo a ella inequívocamente".
El plan sobre la mesa plantea la creación de una filial comercial valorada en 20.000 millones de dólares con el objetivo de captar unos 4.200 millones de dólares a través de inversores privados. Para Cordeiro, la iniciativa no solo representa "un mal negocio para el fútbol", sino que carece de sentido financiero. El dirigente cuestionó la necesidad de buscar financiamiento externo cuando la FIFA cuenta actualmente con miles de millones de dólares en reservas contables y no mantiene deuda alguna.
Presión sobre las federaciones
La renuncia de Cordeiro agudiza la tensión en el seno de la organización en un momento crítico. Las 211 federaciones miembro que integran la FIFA se encuentran bajo una creciente presión para fijar postura sobre esta propuesta antes del próximo 19 de septiembre.
Esta primera dimisión formal refleja el rechazo y las dudas que el plan financiero de Infantino está generando tanto en los despachos internacionales como entre diversos estamentos del fútbol profesional.