El astro del fútbol mundial, Lionel Messi, y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) se encuentran en el centro de una tormenta legal en los Estados Unidos. La empresa promotora VID Music Group, con sede en Miami, presentó una demanda formal ante el Undécimo Circuito Judicial del Condado de Miami-Dade, acusándolos de incumplimiento de contrato, fraude y enriquecimiento injusto.
El origen del conflicto: Los amistosos de octubre
La controversia se remonta a octubre de 2025, cuando la Selección Argentina disputó una serie de partidos amistosos contra Venezuela y Puerto Rico en suelo estadounidense. Según la demanda, la promotora pagó 7 millones de dólares por los derechos exclusivos de organización y promoción de ambos encuentros.
El punto central del reclamo es una cláusula que estipulaba que Lionel Messi debía participar al menos 30 minutos en cada partido, salvo por motivos de fuerza mayor o lesión. Sin embargo, en el duelo del 10 de octubre frente a Venezuela en el Hard Rock Stadium, el capitán no sumó minutos y fue visto observando el encuentro desde una suite privada.
Contradicciones y pérdidas económicas
La demanda resalta una situación que ha generado suspicacia: mientras el seleccionador Lionel Scaloni argumentó en su momento que la ausencia de Messi fue una decisión técnica para probar nuevas alineaciones, el jugador apareció apenas 24 horas después disputando los 90 minutos con el Inter Miami, donde anotó dos goles.
Este "faltazo" provocó, según VID Music Group, una asistencia de apenas 15,000 personas al estadio, cifra muy por debajo de las expectativas comerciales. A esto se suma un reclamo por el partido contra Puerto Rico, el cual tuvo que ser trasladado de Chicago a Florida debido a bajas ventas de boletos que la promotora atribuye a la desconfianza generada tras lo ocurrido en el primer encuentro. Las pérdidas estimadas solo por este cambio de sede ascienden a 1.3 millones de dólares.
Un proceso con 11 cargos
El recurso legal no solo apunta a Messi y a la AFA, sino también al agente Julián Marcos Kapelan, e incluye un total de 11 cargos, entre los que destacan conspiración civil e inducción fraudulenta. La empresa también alega que la AFA prometió, a modo de compensación, la organización de tres partidos en China que nunca llegaron a concretarse.
Hasta el momento, ni el entorno del jugador ni la máxima entidad del fútbol argentino han emitido comentarios oficiales sobre este proceso legal, que promete ser uno de los casos más mediáticos del año en el ámbito del derecho deportivo.
