Lo que debía ser la gran fiesta del fútbol entre los campeones de América y Europa ha terminado en una guerra de declaraciones y un vacío reglamentario. Alejandro Domínguez, presidente de la CONMEBOL, ha encendido la polémica al declarar que Argentina es la bicampeona de la Finalissima, alegando que España se negó a disputar el encuentro.
En declaraciones recientes que han dado la vuelta al mundo, Domínguez fue tajante al referirse a la suspensión del duelo que debía enfrentar a la Selección Argentina de Lionel Messi contra la España de Lamine Yamal este marzo de 2026.
"Argentina es bicampeona de la Finalissima... España se negó a presentarse a jugar", afirmó el mandatario, sugiriendo que, ante la falta de acuerdo por parte de la UEFA y la federación española, el título corresponde al campeón sudamericano por "walkover".
El origen del conflicto: De Qatar al abismo
La Finalissima 2026 estaba originalmente pactada para el 27 de marzo en el Estadio Lusail de Qatar. Sin embargo, la inestabilidad política y el conflicto bélico en Medio Oriente obligaron a cancelar la sede. A partir de ahí, las negociaciones se convirtieron en un laberinto sin salida:
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La propuesta de la UEFA: España y la UEFA propusieron trasladar el partido al Santiago Bernabéu en Madrid o realizar una final de ida y vuelta (Madrid y Buenos Aires).
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La postura de Argentina/CONMEBOL: La AFA rechazó jugar en España por considerarlo "falta de neutralidad" y propuso fechas alternativas (31 de marzo) o sedes neutrales en Estados Unidos o Italia, las cuales no encajaban en el calendario europeo.
Aunque Domínguez clama el bicampeonato, la UEFA aún no ha reconocido tal distinción. Aseguran que el partido simplemente fue "cancelado por falta de garantías y acuerdo logístico", no por un abandono de la selección española.
