La tormenta mediática que amenazaba con desestabilizar el vestuario del Real Madrid parece haber encontrado un muro de contención en la figura de su director técnico. Álvaro Arbeloa compareció este sábado ante los medios de comunicación y, lejos de avivar el fuego cruzado, optó por restarle drama al cruce de declaraciones con Kylian Mbappé tras el reciente compromiso liguero frente al Real Oviedo.
La polémica estalló cuando el atacante francés aseguró en la zona mixta que el estratega salmantino le había comunicado que era el "cuarto delantero" de la plantilla para justificar su suplencia. Tras una primera respuesta tajante de Arbeloa desmintiendo categóricamente haber pronunciado esa frase, el técnico desveló los detalles del encuentro fortuito que mantuvieron ambos hoy mismo.
"Ya me encargaba yo"
Antes de tomar asiento frente a los micrófonos, el timonel blanco coincidió con el astro francés e intervino de inmediato para evitar que la situación pasara a mayores ante la opinión pública, transmitiéndole confianza absoluta.
"Justo subía para aquí y acabo de ver a Mbappé. Le he dicho que estuviese tranquilo, que ya me encargaba yo. Entiendo que estas cosas puedan ser noticia. Todo lo que dijo lo habíamos hablado ya antes, yo me lo tomo con más naturalidad. Entiendo cómo se sienten los jugadores cuando no juegan", manifestó Arbeloa con un tono conciliador.
El estratega madridista enfatizó que la disconformidad del atacante galo al verse en el banquillo no es un problema, sino un rasgo positivo y propio de un futbolista de su estatus. "Kylian el otro día no estaba contento y me gusta. Para mí es algo que tiene mucha más normalidad que lo que se le ha dado", añadió, descartando de plano cualquier fractura en la interna del equipo.
Respaldo absoluto y titularidad en Sevilla
Para zanjar definitivamente cualquier rumor de castigo disciplinario o ruptura en la planificación, Arbeloa no solo blindó al jugador ante la prensa, sino que confirmó su regreso inmediato al once inicial para el exigente compromiso de este domingo frente al Sevilla FC en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
El preparador merengue reiteró que la suplencia de Mbappé ante el Oviedo respondió exclusivamente a una estrategia de dosificación física debido al cargado calendario. Al restarle trascendencia al desencuentro y confirmar su confianza en el francés como una pieza clave para el esquema del equipo, Arbeloa demostró tener el control absoluto del vestuario en este crucial cierre de temporada.