Uno de los nombres que más suena para llevarse la bufanda de ganador del Míster Turismo Venezuela 2026, cuya final será el 4 de julio, es el del representante oriundo del estado Portuguesa, Carlos Ramos Puma, Contador Público, creador de contenido y modelo profesional de 32 años, a quien tampoco le son ajenos los concursos de belleza, ya que es hermano de la ganadora del Miss Globe International 2006; y semifinalista del Miss Venezuela 2008 representando a Miranda, la actriz y modelo, Viviana Ramos.
Entrevista a Carlos Ramos Puma
- ¿Qué te ha dicho o consejo sobre tu participación te ha mencionado tu hermana Viviana?
- Mi hermana pensaba que iba a ser la única en la familia en competir? ¡Pues no! Tenía que seguir sus pasos. ¡Obvio fue una motivación extra en este camino! Los consejos que me ha dado son simples, como disfrutarlo, vivirlo y sobre todo tener paciencia disciplina y ser yo mismo.
Sobre qué lo impulsó a incursionar en el mundo de los concursos de belleza masculinos, este regente del signo de Escopio acotó que es una persona que vive de experiencias.
“De eso se trata la vida; siempre me pregunto cuándo fue la última vez que hice algo por primera vez, y cuando me llegó esta oportunidad no podía decirle que no. Me emocioné muchísimo, y conté con el apoyo de mi familia Estoy muy agradecido con Dios y la organización por la oportunidad me lo estoy viviendo al máximo cada día”, señaló Ramos.
- ¿Cómo un caballero como tú ve el turismo en el país, y qué aportarías con tu triunfo al mismo?
- Yo amo mi país. He vivido afuera, y no se compara con la sensación de viajar dentro de Venezuela Solamente con tener la nieve y la playa a 10 horas en carretera es una completa locura. Siento que mi propósito sería conocer cada rincón de esta tierra para explorarla al máximo, y mostrarla como es, pura y perfecta. Como creador de contenido sería un orgullo para mí llevar estas imágenes a todos los venezolanos.
- ¿Qué ha sido lo más difícil que te ha tocado vivir en el transcurso del concurso?
- Pues la verdad sí causa un poco de stress, somos humanos y siempre hay cosas que nos llevan al límite, pero dentro de todo diría que nada, todo ha sido súper orgánico, las personas, los profesores, mis compañeros, que se han convertido en grandes amistades. Gracias a Dios y a la Virgen de Coromoto por todas estas vivencias.
