La historia de las Grandes Ligas volvió a escribirse en el Petco Park tras un final de infarto. El diestro dominicano Yohan Ramírez, relevista de los Piratas de Pittsburgh, selló un salvamento que no tiene parangón en los archivos estadísticos del béisbol profesional.
Desde que la MLB convirtió el salvamento en una estadística oficial en la temporada de 1969, se han contabilizado más de 60.000 rescates. Sin embargo, la actuación de Ramírez en el triunfo 4-3 de Pittsburgh en 12 entradas sobre los Padres de San Diego se convirtió en la primera y única de su tipo.
Ingresando al montículo en la parte baja del duodécimo episodio con la ventaja de una carrera y el corredor automático instalado en la segunda base (representando el empate en posición de anotar), el dominicano dominó por completo la escena. Ramírez ponchó a los tres bateadores que enfrentó con apenas 17 lanzamientos para bajar el telón del compromiso y anotarse su segundo rescate del año.
Ningún otro lanzador en más de cinco décadas había registrado tres ponches consecutivos en el inning 12 o posterior para asegurar una victoria teniendo el corredor del empate en posición anotadora, inmortalizando así su nombre en una lista de la que, por ahora, es el único integrante.