El béisbol de las Grandes Ligas tiene la capacidad de regalar jornadas donde la realidad supera por completo a la ficción. Lo vivido el pasado viernes por la noche no fue una simple tanda de compromisos de ronda regular; fue una exhibición de drama, poder y matemática pura que terminó instaurando una marca jamás vista en más de un siglo de existencia de la Gran Carpa.
Por primera vez en la historia de la MLB, cuatro encuentros de una misma jornada se definieron mediante cuadrangulares de múltiples carreras para dejar en el terreno al rival (walk-off multi-run home runs). Cuatro bateadores distintos asumieron el rol de héroes bajo la máxima presión, activando los fuegos artificiales de sus estadios en una coincidencia estadística verdaderamente asombrosa.
Los cuatro protagonistas de la hazaña
La histórica cartelera de desenlaces dramáticos se esparció por toda la geografía de los Estados Unidos de la siguiente manera:
El estallido de Bryan Reynolds
En el hogar de los Piratas de Pittsburgh, el jardinero estelar Bryan Reynolds demostró por qué es el eje de esa ofensiva. Con un compañero en circulación y el juego al borde de la navaja en la baja del noveno episodio, Reynolds castigó un envío en la zona de poder para depositar la pelota del otro lado de la barda, desatando la euforia en las tribunas y firmando el primero de los cuatro vuelacercas de dos carreras de la noche.
El sello criollo de Ezequiel Tovar
El campocorto venezolano de los Rockies de Colorado, Ezequiel Tovar, sumó su nombre a la inmortalidad de esta jornada con una conexión de antología. El nativo de Maracay ratificó su excelso momento con el madero al despachar un soberbio jonrón de dos anotaciones que rompió el empate en el último suspiro del compromiso, permitiendo a los de Denver festejar en grande sobre el plato.
La redención de Miguel Vargas
El infielder Miguel Vargas se encargó de ponerle música de suspenso a su respectivo compromiso. Encontrándose abajo en la pizarra en la parte baja de la entrada de cierre, Vargas pescó un lanzamiento rompiente con un hombre en base para conectar un sólido estacazo de dos carreras que le dio la vuelta al marcador de forma instantánea, dejando fríos a sus rivales.
MJ Meléndez cerró la gesta histórica
La noche mágica se completó gracias al bate de MJ Meléndez. En un escenario idéntico a sus tres colegas, el bateador zurdo se vistió de héroe al conectar un misil de dos carreras que superó la pared exterior para sentenciar el juego de manera definitiva. Al momento de su impacto, el conteo histórico de la MLB hizo click para registrar un récord inaudito.
Una coincidencia que desafía las probabilidades
Ver un jonrón para terminar un juego es una de las postales más electrizantes del béisbol; presenciar dos en el mismo día es una rareza. Sin embargo, que cuatro peloteros conecten jonrones de oro y que todos sean de al menos dos anotaciones rompe cualquier molde analítico.
Los departamentos de estadística de la liga confirmaron tras el último out de la jornada que este "viernes de poder" se despega de cualquier antecedente en la era moderna del juego. Las camisetas de Reynolds, Tovar, Vargas y Meléndez quizás no compartan el mismo dogout, pero desde hoy comparten espacio en la página más emocionante de las efemérides de las Grandes Ligas.