Jugar fuera de casa suele ser uno de los desafíos más complejos en las Grandes Ligas, pero para los Medias Rojas de Boston la carretera se ha convertido en su terreno de caza preferido en esta temporada.
El conjunto patirrojo volvió a imponer su autoridad como visitante para alcanzar la cifra de seis series barridas fuera de su estadio, la mayor cantidad para cualquier equipo en todo el béisbol de las Mayores en la presente zafra.
A la caza de los fantasmas de 1939
El ritmo arrollador de Boston lejos de Fenway Park no solo destaca en el panorama actual de la liga, sino que ha comenzado a desempolvar los libros de historia del béisbol de época.
Con su más reciente triunfo en la carretera, la novena de Boston ha ganado 15 de sus últimos 16 compromisos como visitante, una hazaña de consistencia y poderío que la franquicia no lograba registrar desde la temporada de 1939, hace más de ocho décadas.
Claves de un paso implacable
La capacidad de los Red Sox para silenciar los estadios rivales se ha apoyado en una combinación letal de picheo oportuno y una ofensiva que no perdona errores en momentos clave.
Con este rendimiento histórico fuera de casa, Boston no solo se afianza como uno de los serios contendientes en la lucha por la postemporada, sino que envía una clara advertencia a todo el circuito: ganarles en su propio terreno se ha vuelto una misión casi imposible.