La maquina ofensiva de los Dodgers de Los Ángeles atraviesa por un cortocircuito en el momento más decisivo del año. Shohei Ohtani, la superestrella japonesa y columna vertebral de las aspiraciones del conjunto angelino, se encuentra atrapado en un severo slump ofensivo que ha neutralizado por completo su impacto en la postemporada.
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Con las molestias físicas pasando factura y la producción con el madero congelada, el equipo necesita desesperadamente que su figura despierte para mantener con vida el sueño del campeonato.
Un arranque de postemporada para el olvido
La sequía del astro nipón en esta fase final ha alcanzado niveles alarmantes. En sus primeros seis compromisos de postemporada —cuatro frente a los Bravos de Atlanta y dos ante los Cerveceros de Milwaukee—, Ohtani apenas contabiliza tres imparables en 20 apariciones al plato, acumulando un paupérrimo promedio de bateo de .150.
Lo más preocupante para la toletería californiana es la total ausencia de extrabases, cuadrangulares y carreras remolcadas en su registro.
El peso de las secuelas físicas
Detrás del bajón con el madero se esconde el desgaste de una larga campaña que comenzó a pasarle factura desde mitad de temporada. Tras verse obligado a congelar sus apariciones en la lomita debido a contratiempos en la rodilla izquierda y en el bíceps derecho, el jugador de dos vías ha tenido que competir diezmado en el terreno.
La combinación de siete ponches contra apenas tres boletos negociados refleja a un bateador incómodo y fuera de su ritmo habitual.
Un historial de resurrecciones milagrosas
A pesar de la tormenta de números negativos, no es la primera vez que Ohtani atraviesa una racha adversa para luego responder de forma épica.
Un escenario casi idéntico se vivió el año pasado ante los propios Cerveceros en la Serie de Campeonato, cuando tras registrar un flojo .158 de promedio en nueve juegos, el japonés desató una de las actuaciones más memorables en la historia del béisbol al lanzar seis entradas en blanco con 10 ponches y conectar tres jonrones en el mismo encuentro.
La clave para las aspiraciones angelinas
Con un promedio de por vida en postemporada de .236, el talentoso jugadorasiático sabe que los reflectores y la presión máxima descansan sobre sus hombros.
Los Dodgers dependen en gran medida del despertar de su bateador designado para sostener el engranaje ofensivo. Si Ohtani logra hacer los ajustes necesarios en el cajón de bateo y reencontrarse con su fuerza característica, el panorama de Los Ángeles dará un giro radical en la lucha por el título.