La enciclopedia de las Grandes Ligas sumó una página enteramente nueva tras la majestuosa exhibición de Pete Crow-Armstrong en la victoria de los Chicago Cubs 7-5 sobre los Chicago White Sox en Wrigley Field. El patrullero central protagonizó una actuación ofensiva que combina dinamismo, poder y efectividad pura en el cajón de bateo, estableciendo una marca estadística que jamás se había registrado en más de un siglo de béisbol profesional.
Crow-Armstrong se convirtió en el único jugador en la historia de la MLB en acumular en un mismo partido los siguientes méritos:
- Embasarse 5 veces (4 imparables y 1 base por bolas negociada).
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4 hits conectados.
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3 batazos de extra base (un doblete y dos cuadrangulares).
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1 base robada.
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1 jonrón abriendo la tanda en el primer episodio (leadoff HR).
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1 jonrón para dejar en el campo al rival en extra innings (walk-off HR).
Dominio de principio a fin
El show del jardinero comenzó desde el primer lanzamiento que vio en la parte baja de la primera entrada, mandando la pelota a 350 pies por el jardín central para abrir la pizarra. Tras mantener una presencia constante en las almohadillas durante todo el compromiso (sumando un doblete, dos sencillos, un boleto y una estafa de base), cerró el choque en la décima entrada descargando un sólido estacazo de 419 pies por el bosque derecho que selló el triunfo para los locales.
Además del valor histórico de la combinación estadística, el segundo vuelacercas de la velada representó su cuadrangular número 30 de la temporada. Combinado con sus 31 bases robadas en la campaña, Crow-Armstrong ingresó formalmente al selecto Club 30/30, reforzando su candidatura al premio Most Valuable Player (MVP) de la Liga Nacional y guiando el impulso de los Cubs en la lucha por la postemporada.