Cuando el maderazo de José Ramírez superó la barda del jardín derecho para definir el juego decisivo de la Serie Divisional, la grada del Progressive Field estalló en un auténtico caos. En la palomera de honor, el estelar de la NFL y nuevo copropietario del equipo, Travis Kelce, vivió la conexión del dominicano como un fanático más.
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El rugido de Kelce ante la magia de Ramírez
El astro de los Kansas City Chiefs lució una camiseta con el dorsal de Ramírez durante el quinto partido y no escatimó en elogios para calificar la providencial conexión que selló el triunfo 2-0 sobre los White Sox y completó una histórica remontada tras ir perdiendo 0-2 en la serie.
"Fue uno de los momentos más increíbles de mi vida", afirmó Kelce tras presenciar cómo el tercera base dominicano castigó una curva casi a ras de suelo. "Fue tal como sabemos que es José. Siempre ha sido un jugador excepcional, tanto en este campo como en la comunidad, y ver cómo hizo enloquecer a este estadio fue increíble".
Identidad, lealtad y el valor del ídolo local
Para el tres veces campeón del Super Bowl, la figura de Ramírez representa la esencia misma del deporte en Cleveland, una ciudad acostumbrada a ver migrar a sus grandes referentes pero que encontró en el dominicano un compromiso a largo plazo tras firmar múltiples extensiones.
"Soy de Cleveland de pura cepa. He estado en Kansas City y lo he dado todo por esa ciudad, pero mi infancia, mi corazón, mi pasión y mi amor por el deporte siempre estarán aquí", confesó el ala cerrada sobre la conexión emocional que le provocó ver triunfar a la estrella quisqueyana.
La química de vestuario que ilusiona a Cleveland
Kelce, quien aprovechó la semana de descanso de la NFL para apoyar al equipo de su infancia, destacó la atmósfera que se respira en el dugout de los Guardians mientras se preparan para enfrentar a los Rays en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
"Este equipo tiene una gran camaradería. Se nota la energía y el cariño que se tienen, y eso es difícil de superar. He estado cerca de muchos equipos excelentes, y cuando ves desde fuera cuánto se alegran por el éxito del otro, te dan ganas de formar parte o de apoyarlos con todo", subrayó.
Un recuerdo de infancia hecho realidad
Con el boleto a la SCLA asegurado, Kelce comparó la gesta de Ramírez con los grandes momentos vividos en el recinto de Ohio durante su niñez, recordando la época en que el parque era conocido como Jacobs Field.
"Recuerdo estar aquí cuando Sandy Alomar conectó ese jonrón en el Juego de Estrellas de 1997. Ver estos momentos históricos desde niño hasta ahora me hace sentir muy afortunado de ser fanático de Cleveland y presenciar toda esta grandeza", concluyó un emocionado Kelce.