El esperado regreso de Rafael Devers a Fenway Park finalmente se concretó este viernes. Vistiendo ahora el uniforme de los Gigantes de San Francisco, el toletero dominicano enfrentó a los medios locales. Fiel a su estilo, fue sumamente directo al evaluar el polémico cierre de su etapa con los Medias Rojas.
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Sin arrepentimientos sobre el pasado
Al ser cuestionado directamente sobre si sentía algún arrepentimiento por cómo transcurrieron sus últimos meses en Boston, Devers fue categórico y respondió con un simple "No". A través de su intérprete, dejó claro que su enfoque actual no está en mirar hacia atrás ni guardar rencores.
"No quiero pensar ni hablar del pasado. Todos somos adultos y entendemos que esto es el negocio del béisbol", explicó el jugador. Sin embargo, en un tono bastante reflexivo, la estrella admitió que "uno comete errores y tiene que seguir adelante y madurar".
El origen de la ruptura
La sorpresiva salida de Devers sacudió a las Grandes Ligas en junio pasado, interrumpiendo su masiva extensión de contrato. La relación comenzó a fracturarse con la firma de Alex Bregman en 2025, un movimiento que forzó al dominicano a asumir el rol de bateador designado a tiempo completo.
La situación llegó a un punto crítico cuando el dos veces Bate de Plata se negó a cubrir la primera base tras la lesión de Triston Casas. Sus posteriores críticas públicas hacia el directivo Craig Breslow provocaron una tensa reunión con el propietario John Henry, sentenciando su salida.
Una nueva vida en San Francisco
Curiosamente, el jugador de 29 años ha abrazado por completo el cambio de posición en la Bahía. Atrás quedaron sus históricos años defendiendo la antesala de Boston, consolidándose ahora como el primera base titular indiscutible de los Gigantes.
"Cada día me siento más cómodo en la primera base", confesó Devers, mostrando una enorme gratitud hacia su nuevo entorno. Aprovechó el momento para elogiar al entrenador Ron Washington, agradeciendo el trabajo conjunto y el gran respaldo recibido por parte de la organización.
Crecimiento personal y profesional
Aunque se mantiene firme en no querer cambiar la historia vivida con los Medias Rojas, el dominicano reconoce una evidente evolución personal. Admitió que estar lejos de la presión de Fenway Park durante el último año le ha servido enormemente para reflexionar.
"Me siento muy bien y creo que he madurado mucho en este tiempo", concluyó el estelar jugador. Subrayó que, como atleta profesional, ha aprendido a aceptar que las situaciones difíciles ocurren, asimilar las lecciones y mantener la mirada firme hacia el futuro.