San Diego dijo adiós a una apuesta que nunca terminó de funcionar. Los Padres declinaron la opción mutua de 2027 sobre el lanzador derecho Lucas Giolito, quien quedará como agente libre tras una temporada marcada por la falta de ritmo, la pérdida de velocidad y una lesión en el codo que lo dejó fuera de acción durante casi toda la segunda mitad.
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Una llegada tardía que prometía estabilidad
Giolito había firmado con San Diego a finales de abril, cuando aún buscaba recuperarse de un problema en el codo que había afectado su cierre de campaña con los Medias Rojas en 2025. El acuerdo fue de un año y 3 millones de dólares, con una opción mutua de 8 millones para 2027.
Los números que preocuparon a San Diego
El rendimiento de Giolito dejó más dudas que certezas. En 29 innings y dos tercios, registró una efectividad de 5.16, con 18 ponches y 23 bases por bolas, una relación que refleja dificultades para dominar la zona de strike.
Además, su velocidad cayó entre 2 y 3 millas por hora, una señal evidente de que el brazo no respondía como él esperaba. Para un lanzador que construyó su carrera sobre el cambio de ritmo y el control, esa merma fue determinante en un momento decisivo de la temporada.
La inflamación en el codo cambió todo
La inflamación en el codo derecho lo envió a la lista de lesionados y nunca volvió a lanzar en la campaña. Esa ausencia prolongada selló prácticamente su destino en San Diego, porque el equipo no tuvo elementos suficientes para evaluar una continuidad con garantías deportivas.
San Diego reorganiza su rotación
El movimiento forma parte de una reestructuración importante en el cuerpo de lanzadores de los Padres. El equipo también declinó la opción de Griffin Canning y dejó ir a otros jugadores, mientras analiza cómo reforzar una rotación que perdió piezas clave rumbo a 2027.