Major League Baseball envió este martes una nueva propuesta económica al sindicato de peloteros con un gesto que busca ganar tiempo: retrasar la entrada en vigor del tope salarial hasta la temporada 2028. La liga elevó además las cifras de su plan, aunque el conflicto sigue abierto a semanas de que venza el convenio colectivo.
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Una oferta con más margen
La nueva propuesta de MLB establece un tope salarial de 258.2 millones de dólares y un piso de 180.2 millones para 2028. Ambos montos superan los 245.3 y 171.2 millones que la liga había planteado originalmente, una señal de flexibilidad económica, aunque no necesariamente de acuerdo.
El sistema usaría las nóminas calculadas para el impuesto de lujo, con base en los valores anuales promedio de los contratos. La liga también contempla que un equipo pueda mantenerse hasta en un 90% del piso durante 2028, siempre que compense esa diferencia en un período de tres años.
Por qué MLB pide esperar
La decisión de posponer el tope hasta 2028 responde a una realidad: la agencia libre ya comenzó y varios equipos tienen compromisos contractuales que no pueden ajustar de inmediato. MLB argumentó que los equipos necesitan una temporada completa de preparación para operar bajo un esquema de tope y piso salarial.
Para la liga, el retraso permitiría que el mercado de agentes libres siga su curso sin la incertidumbre de un límite rígido aplicado desde 2027. Sin embargo, el sindicato ha rechazado de manera frontal cualquier sistema de tope salarial, por lo que la propuesta no resuelve la grieta central de la negociación.
El reloj corre hacia diciembre
El convenio laboral actual vencerá el 1 de diciembre a las 11:59 de la noche, hora del Este. Si no hay un nuevo acuerdo para el 2 de diciembre, los dueños están preparados para imponer un paro patronal que congelaría todo movimiento relacionado con los jugadores del roster de 40.
Un pulso con historia pesada
El tope salarial es el punto más sensible de la discusión. Los dueños buscan reducir la brecha entre las nóminas más altas y más bajas, mientras el sindicato lo ve como un límite a los ingresos de los jugadores y una alteración profunda del modelo competitivo del beisbol.
La historia también pesa: la propuesta de tope de 1994 desencadenó una huelga de siete meses y medio que canceló la Serie Mundial por primera vez en 90 años. Aquel recuerdo explica por qué ambas partes abordan esta negociación con tanta cautela y tanta firmeza.
Qué sigue en la negociación
La nueva oferta de MLB puede interpretarse como un intento por suavizar el impacto del sistema propuesto: más dinero en el tope, un piso más alto y un año adicional para la transición. Aun así, no cambia el fondo del problema: la liga quiere un tope duro y los jugadores no lo aceptan.