Los Rays de Tampa Bay ejercieron la opción de club de 2027 sobre el lanzador derecho Drew Rasmussen, una decisión que garantiza 20 millones de dólares para la próxima temporada y confirma al venezolano-adquirido as como una de las piezas más valiosas (y más vigiladas) del invierno de las Grandes Ligas. La cifra representa un salto importante frente a los 8 millones originalmente pactados, gracias a los incentivos alcanzados por el pitcher tras una campaña de alto nivel.
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Un salario récord para Tampa Bay
Rasmussen llegará a 2027 con un contrato de un año por 20 millones de dólares, el salario individual más alto que los Rays habrían pagado en su historia. Para una organización reconocida por administrar con rigor su nómina, la cifra convierte al derecho en un caso especial dentro del clubhouse.
La opción incluía una cláusula de compra de 500 mil dólares, pero el rendimiento y la salud del lanzador hicieron que mantenerlo fuera la decisión más lógica desde el punto de vista deportivo. Rasmussen proviene de una extensión de dos años y 8.5 millones firmada para cubrir sus años de arbitraje, con una opción inicial de 8 millones que se elevó al cumplir los parámetros de juegos iniciados y disponibilidad.
La temporada que cambió todo
El derecho vivió una de las mejores campañas de su carrera. En la temporada regular de 2026 dejó efectividad de 2.67, WHIP de 0.91 y una relación de 174 ponches con 32 bases por bolas en 172 innings, la mayor carga de trabajo de su trayectoria en las mayores.
Su impacto trascendió la fase regular. Rasmussen abrió el quinto juego de la Serie Mundial para los Rays, aunque cargó con la derrota tras permitir una carrera con dos hits en su actuación.
Un as que superó las dudas físicas
La historia de Rasmussen añade valor a su presente. El pitcher superó una tercera cirugía de codo y regresó para convertirse en dos veces seleccionado al Juego de Estrellas. En las últimas dos campañas acumuló 322 innings, con efectividad de 2.71, 301 ponches y solo 69 boletos.
¿Se queda o lo cambian?
Aquí aparece la gran incógnita. Rasmussen será agente libre después de la próxima temporada, y los Rays tienen una tradición conocida de canjear a sus figuras cuando sus salarios se acercan a cifras de ocho dígitos. Ese patrón ya llevó a la organización a mover a jugadores como Tyler Glasnow y Brandon Lowe.
Varios análisis lo ubican entre los principales candidatos a ser traspasados este invierno. La lógica es clara: Tampa Bay podría conservar a su as para intentar otra campaña profunda en postemporada o aprovechar su valor para recibir prospectos y talento de Grandes Ligas antes de perderlo sin compensación en la agencia libre.