Los Guardianes de Cleveland derrotaron 9-3 a los Medias Blancas de Chicago en el Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Americana y recortaron la desventaja a 2-1. Con una actuación histórica de su pitcheo y un despertar ofensivo, el equipo de Cleveland evitó la eliminación y forzará un cuarto encuentro este jueves.
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Una noche histórica para el pitcheo de Cleveland
Los Guardianes poncharon a 19 bateadores de los patiblancos en un juego de nueve entradas. Esa cifra es la mayor cantidad de ponches registrados por un cuerpo de lanzadores en un juego de postemporada de nueve innings en la historia de las Grandes Ligas. El récord anterior lo sostenían los Rays de Tampa Bay quienes registraron 18 ponches en el Juego 2 de la Serie Divisional de 2020 contra los Yankees.
La efectividad del pitcheo de Cleveland fue contundente. Foster Griffin estableció un récord de franquicia en postemporada al registrar siete ponches en una aparición de relevo. La combinación de lanzadores mantuvo a raya a una ofensiva de Chicago que había brillado en los primeros dos juegos de la serie.
El despertar ofensivo de los Guardianes
Después de dos compromisos silenciosos en el plato, la ofensiva de los Guardianes explotó en el momento preciso. En los Juegos 1 y 2 combinados, Cleveland apenas había conectado siete hits, producido tres carreras y acumulado 11 bases totales. En el Juego 3, la cifra se disparó: 11 hits, cuatro extrabases, nueve carreras y 17 bases totales.
El punto de inflexión llegó en el tercer inning. Con el juego empatado 1-1, los patiblancos cometieron errores críticos en las bases. Jo Adell conectó un triple impulsor de tres carreras al poner la bola en juego hacia el jardín derecho, dando a Cleveland una ventaja que ya no soltaría. Esa jugada silenció a las 40.590 personas que llenaron el Rate Field.
Mala fortuna
Los Medias Blancas tuvieron oportunidades para romper el juego, pero la fortuna no estuvo de su lado. En el quinto inning, Kyle Teel conectó un batazo de 100 millas por hora con dos corredores en base y un out, solo para que el segunda base de Cleveland, Travis Bazzana, realizara una atrapada saltando y completara un doble play que eliminó a Miguel Vargas.
En el sexto, Vargas tuvo la chance de redimirse con las bases llenas y dos outs. Conectó una recta de Hunter Gaddis hacia el hueco del shortstop, pero José Ramírez, el veterano tercera de los Guardianes, desvió la bola y realizó un lanzamiento limpio a primera para evitar el desastre. Esa jugada resumió la resistencia de Cleveland en una serie que ahora se define en un cuarto juego.