José Ramírez continúa haciendo historia en la postemporada de las Grandes Ligas y se consolida como una de las principales figuras de los Cleveland Guardians en los playoffs de 2026, donde es la principal cara ofensiva de su equipo en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
NOTAS RELACIONADAS
El antesalista dominicano alcanzó una combinación ofensiva extraordinaria al registrar al menos ocho imparables, ocho carreras impulsadas y siete anotadas en un lapso de cuatro encuentros de postemporada, una hazaña que desde el año 2000 solamente habían conseguido Shohei Ohtani en 2025, Hideki Matsui y Carlos Beltrán en 2004, de acuerdo con el reporte de Fernando Álvarez.
La dimensión de su actuación aumenta al considerar que Ramírez también forma parte de un grupo extremadamente reducido de peloteros que consiguieron esas cifras durante cuatro victorias consecutivas de su equipo. Antes que el dominicano, únicamente Lou Gehrig en 1932, Fred McGriff en 1996 y Matsui en 2004 habían alcanzado ese registro. McGriff logró la proeza en dos ocasiones, lo que resalta todavía más la dificultad de mantener semejante producción ofensiva en el escenario más exigente de la temporada.
José Ramírez clave en la Postemporada 2026
Durante la postemporada de 2026, Ramírez ha sido determinante para las aspiraciones de Cleveland, aportando contacto, poder y capacidad para producir carreras en momentos decisivos. Su consistencia en el plato y su habilidad para responder bajo presión lo convierten en una pieza fundamental de la ofensiva de los Guardians, especialmente en una etapa en la que cada turno puede definir el rumbo de una serie.
En el primer enfrentamiento de la Serie de Campeonato frente a Tampa Bay Rays, 'Mr. Lapara' comenzó un rally de tres anotaciones en el noveno inning para Cleveland con imparable a las praderas izquierdas, sellando una producción al bate de 5-3 con una empujada y dos anotadas. Asimismo, el tercera base fue importante en la remontada de su novena en la Serie Divisional contra Chicago White Sox.
Con esta actuación, el dominicano reafirma su condición de estrella y fortalece su legado dentro de la franquicia de Cleveland. Sus números de octubre lo colocan junto a algunas de las figuras más destacadas de la historia del béisbol, mientras los Guardians intentan aprovechar su gran momento colectivo para alcanzar el campeonato. Tras el Juego 1 de la ALCS, Ramírez colecciona promedio al bate de .348, dos cuadrangulares, ocho remolcadas, ocho anotaciones, .444 en porcentaje de embasado (OBP) y un OPS de 1.183 en 23 apariciones al plato.