El imponente lanzador zurdo que lideró a los Yankees de Nueva York hacia la gloria en 2009, CC Sabathia, recibió el homenaje definitivo en el Bronx. Contra todo pronóstico personal, el icónico serpentinero fue exaltado al Monument Park, donde su histórico número 52 descansará para la eternidad.
El miedo a no dar la talla
Durante sus 11 exitosas campañas con los Bombarderos, Sabathia presenció múltiples homenajes a leyendas del equipo, pero nunca imaginó protagonizar uno. El exlanzador confesó que su mayor temor al llegar a Nueva York era no lograr ganarse el exigente respeto de la fanaticada.
"Nunca me imaginé entrando al Monument Park", admitió conmovido el ahora miembro del Salón de la Fama. Sabathia aseguró que este reconocimiento es incluso más significativo que su reciente exaltación a Cooperstown, pues comprende el peso y la presión que implica triunfar en esa ciudad.
Una inversión histórica y fructífera
El idilio entre el corpulento lanzador y los Yankees comenzó en 2009, cuando la gerencia lo convenció de firmar un histórico contrato. Aquel acuerdo por 161 millones de dólares se convirtió en el pacto más lucrativo para un abridor agente libre en ese momento.
La multimillonaria inversión rindió frutos de inmediato para la organización. En su primera campaña, Sabathia registró marca de 19-8, fue el Jugador Más Valioso de la Serie de Campeonato y se consagró como el as indiscutible en la conquista del título 27 de la franquicia.
Números de leyenda en el Bronx
Con este emotivo homenaje, el estelar zurdo se convirtió en el vigésimo cuarto integrante de la franquicia en ver su número retirado. Además, es el quinto miembro de aquel equipo campeón de 2009 en recibir este honor, uniéndose a Derek Jeter, Mariano Rivera, Andy Pettitte y Jorge Posada.
A lo largo de su brillante trayectoria en Nueva York, dejó una huella estadística imborrable: 134 victorias, efectividad de 3.81 y 1.700 ponches. Estas notables cifras lo consolidan hoy en día como el cuarto mejor ponchador en toda la historia de la prestigiosa organización.
Una ceremonia cargada de emotividad
La tarde estuvo repleta de momentos inolvidables, comenzando con mensajes en video de excompañeros de la talla de Jeter, Posada y Bernie Williams. Acompañado por su esposa Amber, su madre y sus hijos, el mítico lanzador develó finalmente su preciada placa de bronce.
Tras recibir una chaqueta especial y un anillo conmemorativo, el evento culminó con un toque muy familiar sobre el diamante neoyorquino. Sabathia realizó el lanzamiento ceremonial de honor, el cual fue recibido en el plato por su hijo Carsten, actual prospecto de las granjas de Milwaukee.