En su primer enfrentamiento contra el equipo que lo vio nacer en las Grandes Ligas, Luis Robert Jr. experimentó una intensa mezcla de emociones. Ahora con el uniforme de los Mets, el jardinero regresó a Chicago y, lejos de guardar rencores, describió sus seis temporadas con los White Sox como "un hermoso viaje", a pesar de los altibajos vividos.
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Un recibimiento de contrastes
En el primer juego de la serie de fin de semana, Robert partió como jardinero izquierdo y sexto bate. Su regreso al terreno estuvo marcado por reacciones divididas de la afición local, enfrentando una notoria mezcla de vítores y abucheos al ser anunciado.
Sin embargo, el momento más emotivo llegó en la segunda entrada, cuando la organización proyectó un video tributo en la pantalla principal. El cubano, mostrando profundo respeto, se quitó la gorra para agradecer la ovación de quienes celebraban su vuelta a casa.
Reflexiones sobre su paso por Chicago
El pelotero de 29 años fue traspasado en enero a cambio de Luisangel Acuña y Truman Pauley. Aunque guio a la franquicia a los playoffs en 2020 y 2021, reconoció que sus últimos años estuvieron empañados por la irregularidad y las lesiones.
"Fue una época con muchos altibajos, tanto a nivel personal como para el equipo", confesó Robert a través de un traductor. "Aun así, puedo recordarlo como un viaje maravilloso, una experiencia verdaderamente preciosa para mí".
El reto de resurgir en Nueva York
Esta primera campaña con los Mets ha representado un enorme desafío para el cubano, tras perderse varios meses por una hernia discal lumbar. "Esta temporada ha sido similar a otras etapas de mi carrera donde he estado lesionado", admitió el toletero.
Antes del juego, Robert exhibía un promedio de .215 con siete cuadrangulares en 50 compromisos. No obstante, se mostró optimista sobre su futuro inmediato: "Creo que ahora mismo, lo más importante para mí es lograr terminar la temporada con mucha fuerza".
Sin sorpresas ante el éxito ajeno
Resulta paradójico que, tras perder 324 juegos en los últimos tres años de Robert, los White Sox hoy lideren la División Central de la Americana. Mientras tanto, sus Mets, armados inicialmente para competir, ocupan el sótano en el Este de la Nacional.
Lejos de sentir algún tipo de recelo, el jardinero aseguró que el resurgir de Chicago era algo de esperarse. "No me sorprende en absoluto. Antes de mi cambio vi los movimientos que estaban haciendo para mejorar el equipo", concluyó con madurez.