Ronald Acuña Jr. no ocultó su dolor ni buscó excusas tras la dolorosa eliminación de los Bravos de Atlanta. Luego de caer 4-1 ante los Dodgers de Los Ángeles, el astro venezolano asumió toda la responsabilidad por su bajo rendimiento, dejando declaraciones cargadas de una profunda frustración personal.
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Una autocrítica fulminante
El jardinero de 28 años fue tajante al evaluar su desempeño en la Serie Divisional, donde apenas bateó de 15-2. "Siento que no hice nada para ayudar al equipo en esta serie", confesó el ex Jugador Más Valioso, visiblemente afectado por el resultado final y su sequía ofensiva.
Para Acuña, su rol como líder quedó en deuda en el peor momento posible. "Se supone que debo ser la chispa que motive a mi equipo en la cancha, y nunca encendí esa chispa. Así que estoy sumamente decepcionado", sentenció el oriundo de La Sabana.
Comprensión ante los abucheos
El malestar de los aficionados en el Truist Park se hizo sentir, y Acuña fue abucheado tras fallar en la séptima entrada del cuarto juego. Lejos de molestarse con el público, el jardinero venezolano demostró total empatía y aceptó el enfado de una fanaticada exigente.
"Es realmente frustrante porque tienen todo el derecho a abuchear y a decir lo que piensan y sienten", admitió con total franqueza. "Yo no hice nada, así que están en todo su derecho", agregó el pelotero, quien arrastra 15 juegos de playoffs sin impulsar carreras.
Un año marcado por las lesiones
El declive ofensivo de Acuña en octubre refleja lo que fue una temporada regular sumamente complicada. Constantes problemas en los isquiotibiales lo limitaron a solo 107 juegos, dejando su OPS en .796, el tercer peor registro en sus nueve años de exitosa carrera en Grandes Ligas.
Pese a todo, no estuvo solo en esta debacle ofensiva frente al hermético pitcheo de Los Ángeles. Figuras estelares de la talla de Austin Riley, Matt Olson y Drake Baldwin también se hundieron, combinándose para un pobre promedio de 43-3 con 17 ponches en la serie.
Su futuro en Atlanta
Con el fracaso consumado, las dudas sobre el estatus contractual del astro venezolano comienzan a surgir. Los Bravos poseen opciones de equipo por 17 millones de dólares para las próximas dos campañas, antes de que el jardinero pueda declararse agente libre en el año 2028.
A pesar de la incertidumbre y el amargo cierre de año, el deseo del jugador sigue siendo absolutamente firme. "Quiero quedarme aquí, eso no ha cambiado", afirmó Acuña, dejando claro que su corazón sigue con la franquicia, aunque reconoció con resignación: "Pero no puedo controlarlo".