Ethan Salas en la noche de ayer solo espera su oportunidad y cuando aparece, no necesita más que un swing para convertirse en el protagonista de la noche. El venezolano entra como bateador emergente en el décimo episodio y conecta el batazo que define el encuentro entre los Padres de San Diego y los Marlins de Miami. Su sencillo al jardín central lleva a Jake Cronenworth hasta el plato y desata la celebración en el Petco Park. Para Salas, el momento marca su primer walk-off en las Grandes Ligas y suma otro capítulo a una semana que ya resulta especial para el joven receptor.
Un swing que cambia el partido
Con el marcador igualado y la posibilidad de cerrar el encuentro en sus manos, Salas toma el turno en sustitución de Freddy Fermín. Josh Ekness aparece como el encargado de enfrentar al venezolano, pero el receptor aprovecha su lanzamiento y conecta la pelota hacia el center field. Cronenworth pisa el plato y los Padres consiguen la victoria.
"Esto es un sueño hecho realidad. Esto es lo que siempre soñaba ser. Quise esto desde que llegué cuando tenía 16 años", expresa Salas después del encuentro. El batazo también confirma el buen momento ofensivo que atraviesa el venezolano. En sus últimos tres partidos suma cuatro carreras impulsadas, además de un hit y dos extrabases.
Salas entra en la historia
La celebración tiene un significado todavía mayor para el receptor. Con 20 años y 110 días, Salas se convierte en el jugador más joven de las Grandes Ligas con un walk-off hit desde Manny Machado, quien consiguió la hazaña con 20 años y 69 días el 13 de septiembre de 2012.
La marca también tiene otro detalle especial, el criollo se convierte en el bateador emergente más joven con un walk-off hit en al menos los últimos 50 años. Este momento además se suma a una semana que ya incluye un encuentro de múltiples jonrones. Así, cada aparición de Salas deja una nueva señal del impacto que comienza a tener en San Diego.