El vestuario de los Padres de San Diego fue escenario de un desinhibido e histórico festejo. Tras concretar la barrida en la Serie de Comodines de la Liga Nacional ante los Cachorros de Chicago en Petco Park, el plantel celebró con champán y música el pase a la Serie de División (NLDS).
El momento cumbre de la noche lo protagonizaron la nueva co-propietaria de la franquicia, Kwanza Jones, y el guardabosques dominicano Fernando Tatis Jr., quienes desataron la locura entre los presentes al compartir un enérgico baile en medio del camerino bañado en licor.
La nueva era corporativa se contagia de la cultura del vestuario
El festejo ratifica el cambio de dinámica que vive la organización desde que Jones y su esposo, José E. Feliciano, asumieron formalmente el control de la directiva en agosto. Lejos de mantener un perfil distante, la empresaria se sumó de lleno a las tradiciones del equipo, destapando botellas y liderando los cánticos junto al núcleo de peloteros.
El ambiente de fraternidad y soltura ha sido uno de los motores del repunte de los californianos en la recta final de la contienda, proyectando un entendimiento total entre las altas esferas ejecutivas y las grandes figuras del terreno de juego.
Con la inyección anímica que supuso la barrida en la primera ronda y el respaldo total de su directiva, los Padres ponen rumbo a Milwaukee para medirse a los Cerveceros en el primer compromiso de la NLDS. La serie al mejor de cinco cotejos arrancará en territorio visitante, donde San Diego buscará mantener la racha ganadora y el ritmo festivo que impusieron en su propia casa.