La selección venezolana de sóftbol femenino protagonizó en su momento una gesta histórica para el deporte nacional. El conjunto criollo obtuvo su clasificación oficial a la Copa del Mundo gracias a su destacada participación en el Campeonato Panamericano de Montería, Colombia, celebrado del 27 de junio al 5 de julio de 2025. El boleto definitivo llegó en la última jornada de competencia, tras vencer con un ajustado marcador de 2 carreras por 1 al combinado de Brasil.
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Con ese resultado en su más reciente presentación internacional, el elenco tricolor se unió a potencias de la talla de Canadá, Puerto Rico, Cuba y México como los legítimos representantes de la región en la cita universal. La clasificación premió un ciclo de alta factura para las dirigidas por la olímpica María Soto, actual presidenta del Comité Olímpicos Venezolano (COV), quienes además amarraron en el mismo torneo sus cupos directos hacia los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Santo Domingo y los Juegos Panamericanos de Lima 2027.
Destino fijado: Lima es la próxima parada mundialista
Tras este exitoso balance en el torneo clasificatorio, el seleccionado nacional enfoca desde ya todas sus energías en la fase de grupos de la Copa Mundial Femenina de Softbol WBSC. La acción de este nuevo certamen ecuménico arrancará formalmente este próximo 14 de julio, fecha en la que las mejores selecciones del planeta iniciarán las hostilidades en el diamante.
El escenario para el estreno de la Vinotinto será el Estadio Villa María del Triunfo en Lima, Perú, una plaza de gratos recuerdos para el deporte venezolano y que cuenta con las especificaciones técnicas ideales para un torneo de esta magnitud.
Filipinas en la mira para el debut de la Vinotinto
El calendario oficial de la competencia deparó un inicio de alta exigencia para las criollas. La selección de Filipinas es el primer equipo a enfrentar por la escuadra patria en la jornada inaugural del torneo. El cuerpo técnico venezolano ya afina los detalles tácticos y el análisis de las rivales asiáticas para buscar un triunfo temprano que dicte el ritmo en la tabla de posiciones.
Este compromiso marcará el punto de partida de un exigente calendario donde las jugadoras criollas buscarán ratificar el gran nivel y la solvencia defensiva exhibida en Colombia. La delegación venezolana asume este reto con la mira fija en el gran objetivo estratégico de la dirigencia y el cuerpo técnico: la consolidación de este grupo de atletas en la ruta hacia los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.