La directiva de los Bravos de Atlanta ejecutó una serie de transacciones de peso enfocadas exclusivamente en reestructurar su cuerpo de lanzadores diestros. Entre movimientos por lesiones, bajas de rendimiento y ascensos desde las ligas menores, el roster del equipo de Georgia presenta una nueva cara para encarar los próximos compromisos de la temporada regular.
El movimiento de mayor impacto mediático fue la decisión de designar para asignación al experimentado lanzador venezolano Carlos Carrasco. "El Cookie", quien había firmado recientemente con el equipo, no pudo consolidar su espacio en los planes del cuerpo técnico, abriendo la puerta a que otra organización reclame su contrato o pase a la agencia libre.
Altas desde Triple-A y una baja por lesión
Para cubrir los espacios vacantes en el bullpen y mantener la profundidad, los Bravos oficializaron el llamado desde su sucursal Triple-A (Gwinnett) de dos brazos diestros: James Karinchak y el cotizado prospecto JR Ritchie. Karinchak aporta experiencia previa en las Mayores con su potente efectividad de ponches, mientras que el ascenso de Ritchie genera gran expectativa entre los aficionados.
Por otra parte, la organización confirmó la baja del relevista Tyler Kinley, quien fue enviado a la lista de lesionados de 15 días debido a una inflamación en el codo derecho.
La medida se aplicó con efecto retroactivo al 8 de junio, buscando acelerar los procesos de recuperación del serpentinero antes de que sufra un daño mayor.
El panorama para Atlanta
Con estas transacciones, el mánager de los Bravos busca refrescar un área que ha sufrido un desgaste considerable en las últimas semanas. La combinación de la juventud de Ritchie y la intensidad de Karinchak intentará suplir la cuota de veteranía que dejan Carrasco y Kinley en un momento clave de la campaña.
