Los Bravos de Margarita siguen tomando forma durante su pretemporada y desde hace un par de días sumaron a una pieza llamada a tener protagonismo en su cuerpo de lanzadores. Se trata de Junior Guerra, quien se incorporó al equipo después de llegar en un cambio procedente de los Navegantes del Magallanes, listo para afrontar un nuevo capítulo en su carrera dentro de la LVBP.
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Grandes expectativas con Guerra
El derecho de Ciudad Guayana no escondió su entusiasmo por comenzar esta etapa con los insulares, al tiempo que destacó el buen momento físico con el que encara el reto. “Gracias a la gerencia por la oportunidad que me están dando este nuevo año. Hay muchas expectativas, me siento saludable, que es lo más importante, y vengo dispuesto a ayudar al equipo y a ganar juegos, que creo que es lo principal”, expresó en nota de prensa.
Guerra ya conocía a Bravos desde la acera contraria y ahora le toca defender un uniforme que, según sus propias palabras, representa una nueva oportunidad para competir. “Siempre ha sido un equipo competidor, con muy buenos jugadores, con una ofensiva bastante buena. Ya estamos de este lado, listos para aportar cualquier granito de arena, para ayudar al equipo a salir adelante, ganar los juegos y salir a competir”, señaló.
El lanzador también resaltó la importancia de la unión dentro del clubhouse como uno de los puntos de partida para que el conjunto insular pueda aspirar a llegar lejos esta temporada.
“Traigo muchas expectativas, vengo muy emocionado con esta nueva oportunidad, saludable, que yo creo que es lo primordial en este negocio, y dispuesto a lo que diga el manager, a lo que diga el pitching coach. Yo creo que tenemos un gran grupo para llegar bastante lejos”, afirmó.
Para Junior Guerra, ese objetivo comienza mucho antes de pisar el terreno. “Los juegos se comienzan a ganar desde el clubhouse, que va a ser lo más importante este año”, sostuvo, añadiendo además que encontró un grupo joven a su llegada y espera la incorporación de las piezas que todavía faltan.
Su nueva etapa también tendrá un componente de confianza, pues ya conoce al manager Henry Blanco y al coach de pitcheo Ricky Bones. “A Ricky lo conozco desde hace mucho tiempo, fue mi pitching coach en Clase-A+. Con Henry jugué en contra y fue mi manager en La Guaira, hay mucha confianza, pero, sobre todo, respeto”, explicó.
Con esa experiencia y el respaldo de un cuerpo técnico que conoce su capacidad, Junior Guerra llega a Bravos con una misión clara: convertirse en uno de los brazos importantes de un equipo que vuelve a mirar hacia lo más alto de la LVBP y mantiene vivo el sueño de conquistar el primer campeonato de su historia.