La noche del jueves parecía marchar sobre ruedas para Los Angeles Dodgers en su visita a PNC Park. La pizarra les favorecía y su máxima luminaria, Shohei Ohtani, estaba firmando una jornada ofensiva pletórica. Sin embargo, el destino congeló por unos instantes el aliento de los aficionados californianos en la parte alta de la séptima entrada, cuando el astro japonés fue sustituido de forma inesperada por un bateador emergente debido a una inflamación en su rodilla izquierda.
Hasta el momento de su salida, Ohtani venía castigando con severidad al pitcheo de los Pittsburgh Pirates. Fiel a su costumbre de impactar el juego en cada turno, el cañonero conectó en el tercer episodio su decimotercer cuadrangular de la presente temporada, un sólido estacazo solitario ante los envíos de Mitch Keller. Con un sencillo y dos pasaportes negociados adicionales, el nipón se había embasado en las cuatro apariciones al plato que registró antes de que Santiago Espinal ingresara a ocupar su lugar como bateador designado.
La postura de Dave Roberts: "Tratamos de ser inteligentes"
Pese a la tensión inicial que genera cualquier dolencia física en un contrato de proporciones históricas como el de Ohtani, el mánager de los Dodgers, Dave Roberts, se encargó de calmar las aguas en la rueda de prensa posterior a la victoria final de su equipo por 8-6. Roberts restó dramatismo a la situación y aclaró que la sustitución respondió puramente a un protocolo de precaución.
"Tratamos de ser inteligentes con la situación y sacarlo del juego", explicó el estratega a los medios de comunicación. "Le comentó al cuerpo médico que sentía una pequeña molestia en la parte posterior de la rodilla, y simplemente no vi ningún sentido en arriesgarlo a algo mayor".
El timonel se mostró sumamente optimista e indicó que confía en tener a Ohtani de vuelta en la alineación titular este mismo viernes, cuando los Dodgers viajen a Chicago para abrir una atractiva serie de tres compromisos frente a los White Sox.
Preocupaciones acumuladas en el dugout
La salida de Ohtani no fue el único contratiempo que debieron sortear los líderes de la División Oeste de la Liga Nacional en ese compromiso. Previamente, en el quinto episodio, el lanzador abridor zurdo Justin Wrobleski se vio obligado a dejar la lomita tras sufrir una fuerte contusión en el tendón de la corva derecha. Wrobleski recibió el impacto directo de una línea bateada por Bryan Reynolds y posteriormente se vio involucrado en un aparatoso choque en la primera base. Al igual que con Ohtani, el cuerpo médico confía en que se trate de un percance menor.
A sus 31 años, Shohei Ohtani sigue demostrando por qué es considerado un atleta generacional único, sosteniendo números de calibre MVP tanto a la ofensiva (bateando para .305) como desde el montículo, donde presume una microscópica efectividad de 1.06 en 67 y un tercio de entradas laboradas. Con los Dodgers cómodamente instalados en la cima de su división, la salud del coloso japonés sigue siendo la prioridad absoluta de una organización que sabe perfectamente que sus aspiraciones de Serie Mundial en octubre dependen de la integridad física de su jugador franquicia.
