En la historia casi centenaria del Clásico de Otoño, contados lanzadores han logrado sumergirse en un nivel de control tan absoluto que la alineación rival parece desvanecerse en el plato. La noche de este lunes en el Tropicana Field, el abridor zurdo Robert Gasser colocó su nombre al lado de una de las leyendas más grandes de las Grandes Ligas.
En la victoria de los Milwaukee Brewers por paliza 10-1 sobre los Tampa Bay Rays en el Juego 3, Gasser pintó de blanco a la ofensiva local durante 6.0 entradas impecables, enfrentando exactamente al mínimo de 18 bateadores posibles.
Un hito reservado para la historia pura
Completar una salida de seis o más entradas habiendo visto apenas al mínimo de bateadores es un hito de precisión quirúrgica que solo se había presenciado una vez en la Serie Mundial: cuando Don Larsen lanzó el inmortal juego perfecto con los New York Yankees en 1956.
A diferencia de Larsen, Gasser permitió un imparable solitario de Yandy Díaz al abrir el primer episodio. Sin embargo, la defensiva de Milwaukee retiró al corredor de inmediato mediante un batazo para doble matanza. A partir de ese momento, el zurdo tejió una secuencia de dominio absoluto. Ni los pasaportes ni las imperfecciones del juego le impidieron retirar a cada rival en turno, apoyado en asistencias impecables y su temple sereno sobre la lomita.
Aplomo de veterano bajo los reflectores de la Serie Mundial
Con apenas 75 lanzamientos en su cuenta, Gasser neutralizó por completo a los Rays con una mezcla precisa de localización y temple, convirtiéndose además en el primer abridor zurdo en enfrentar al mínimo de 18 bateadores a lo largo de seis actos en la Serie Mundial desde que el legendario Sandy Koufax lo hiciera con los Los Angeles Dodgers en 1965.
Su magistral actuación no solo puso a los Milwaukee Brewers a ley de un triunfo para conquistar el primer título de Serie Mundial en la historia de la franquicia, sino que consagró el ascenso de un joven lanzador que, en la cita más importante del béisbol, escribió una página dorada en los libros de récords.