La pausa del Juego de Estrellas suele ser un momento de descanso y celebración en las Grandes Ligas, pero para los Yankees de Nueva York, el receso de este año representará un punto de inflexión estratégico. El gerente general del equipo, Brian Cashman, reveló el jueves que el capitán y máxima figura de la organización, Aaron Judge, se someterá a una nueva serie de estudios médicos en su costilla derecha fracturada, con la firme esperanza de trazar, por fin, una ruta clara para su regreso al terreno de juego.
El jardinero y tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana ha estado fuera de circulación desde que ingresó a la lista de lesionados el pasado 5 de junio, víctima de una fractura por estrés. Aunque el club inicialmente estipuló un periodo de cuatro a seis semanas antes de realizar evaluaciones adicionales, la pausa estelar ha encajado como el momento ideal para poner bajo la lupa la evolución ósea del cañonero.
Las expectativas de la gerencia neoyorquina están alineadas con la cautela. Cashman fue enfático al declarar ante los medios que el cuerpo médico no espera que el hueso esté sanado por completo en esta etapa, pero sí buscan señales claras de progreso.
“No creo que estemos anticipando que los resultados salgan limpios”, advirtió de forma realista el gerente general. “Creo que estamos anticipando y con la esperanza de que muestren el proceso de curación”.
Hasta el momento, la rigurosa lesión ha limitado severamente el régimen físico del pelotero, restringiéndolo casi en su totalidad a ejercicios de la parte inferior del cuerpo, dado que cualquier esfuerzo en la caja torácica o ejercicios extenuantes de la parte superior podrían resultar contraproducentes. La premisa de los Yankees es inquebrantable: Judge debe estar completamente asintomático y sin dolor antes de recibir luz verde para batear.
El factor calendario y el impacto en el equipo
La ausencia del capitán ha calado hondo en las aspiraciones de Nueva York. Antes del cierre de la serie frente a los Rays de Tampa Bay, líderes divisionales, los Yankees registraban un balance negativo de 14 victorias y 19 derrotas sin el madero de Judge en la alineación. Reemplazar su producción ofensiva y su liderazgo en el dugout ha sido una tarea titánica e incompleta para el manager Aaron Boone.
A pesar de la urgencia de victorias, la directiva no planea acelerar los tiempos de manera irresponsable. El plan inicial proyecta que Judge pueda reintegrarse al roster activo en algún punto de la segunda mitad de la campaña regular. Tomando en cuenta los días necesarios para recuperar la forma física tras los exámenes, el mes de agosto se perfila como el escenario más realista y prudente.
“El período de tiempo que tomaría sanar debe de permitirle estar de regreso con nosotros esta temporada”, concluyó Cashman. “Eso es lo único que sé hasta ahora. Más allá de eso, sólo debemos esperar los resultados de las imágenes para ver en qué punto de ese proceso nos encontramos”.