La pólvora se mojó en el Bronx. Luego de una victoria vibrante en el primer encuentro de la serie, los Yankees de Nueva York sufrieron un apagón ofensivo, cayendo ante los Atléticos de Oakland con un marcador final de 3-2.
El factor decisivo: Corredores en base
A pesar de las oportunidades creadas, el equipo dirigido por Aaron Boone no pudo dar el "hit" oportuno. La historia del juego fue la incapacidad de capitalizar con corredores en posición de anotar, una tendencia que ha marcado las tres derrotas que acumula el equipo en este joven inicio de temporada, todas ellas decididas por apenas una carrera.
Un duelo de pitcheo y defensa
El encuentro se mantuvo cerrado desde los primeros innings. Los bates de figuras como Aaron Judge y Giancarlo Stanton fueron neutralizados por un staff de lanzadores de Oakland que, aunque permitió tráfico en las bases, logró ejecutar los pitcheos necesarios para forzar elevados inofensivos y rodados de doble matanza.
Los Yankees apenas pudieron producir 2 carreras, contrastando con las 5 anotadas el día anterior, donde Amed Rosario fue el héroe con dos cuadrangulares.
Lo que sigue
Los "Bombarderos del Bronx" buscarán sacudirse el letargo ofensivo de inmediato. La clave residirá en ajustar la disciplina en el plato, especialmente después de dejar a varios corredores esperando remolque en las entradas finales del miércoles.
"En momentos como este, se trata de conseguir ese batazo grande cuando los corredores están ahí", comentó el manager Aaron Boone tras el partido, subrayando la frustración de un equipo que sabe que tuvo el juego al alcance de la mano.